Recetas Veganas
Cocina vegana sin aburrimiento: potente en sabor, rica en nutrientes.
Boniato asado especiado airfryer
Cubos de boniato especiado en freidora de aire: el pimentón ahumado y el comino forman una costra sabrosa sobre la piel dulce y naranja del boniato, que se carameliza por fuera y queda cremosa por dentro en unos 20 minutos. Es una guarnición de cocina española de temporada otoño-invierno que también funciona como aperitivo o base de bowl.
Falafel casero
El falafel casero es la croqueta vegetal del Mediterráneo oriental: bolitas o discos de garbanzo crudo triturado con perejil, cilantro, comino y ajo, fritas hasta quedar crujientes por fuera y tiernas por dentro. A diferencia del hummus, aquí los garbanzos no se cuecen: se remojan en frío 12 horas y se trituran crudos, lo que da esa textura verde por dentro y crujiente por fuera. Pan pita, tahini y ensalada de tomate completan el plato.
Tabulé libanés
El tabulé es la ensalada más refrescante del mezze libanés: bulgur fino rehidratado con mucho perejil picado, tomate, cebolleta, hierbabuena, abundante zumo de limón y aceite de oliva. Es más una ensalada de hierbas que de cereal — el bulgur apenas aparece en proporción. Ligero, ácido y muy aromático, es ideal en verano.
Salmorejo cordobés
El salmorejo es el primo más cremoso y concentrado del gazpacho. Sin pepino ni pimiento, con más pan y más tomate, crea una textura aterciopelada única. Córdoba lo defiende como patrimonio propio.
Papas arrugadas con mojo rojo y verde
El secreto de las papas arrugadas está en la concentración de sal del agua de cocción: tan salada que casi no hierve. Cuando el agua evapora, la sal cristaliza en la piel creando la textura arrugada y ligeramente crujiente característica.
Ensalada templada de lentejas con vinagreta
Las lentejas pardinas templadas absorben la vinagreta de mostaza como una esponja, creando una ensalada llena de sabor con contrastes de texturas: las lentejas cremosas, el pepino crujiente y el tomate fresco.
Burger vegana de garbanzos
Hamburguesa vegana hecha con garbanzos cocidos, tahini y especias ahumadas: más compacta y sabrosa que la mayoría de opciones sin carne. Los garbanzos aportan proteína y textura, el pimentón ahumado da profundidad y el comino un toque cálido. Se hace en 30 minutos y aguanta bien la parrilla o la sartén.
Gazpacho andaluz tradicional
El gazpacho andaluz es la sopa fría por excelencia de la cocina andaluza: una emulsión de tomate, pepino, pimiento, ajo y aceite de oliva virgen extra que se tritura en frío y se sirve bien helada. Nacido en los campos del sur de España como sustento de jornaleros, hoy es el refresco más saludable del verano mediterráneo. El vinagre de Jerez le da ese punto ácido que lo distingue de cualquier imitación.
Patatas fritas perfectas airfryer
Patatas fritas en freidora de aire: crujientes por fuera y tiernas por dentro, sin necesidad de litros de aceite. La clave está en secarlas bien, cortar piezas uniformes y no sobrecargar la cesta. Con sal, ajo en polvo y un chorrito de aceite de oliva, quedan doradas y aromáticas en unos 25 minutos. Una guarnición que va con casi todo.
Pan de masa madre en casa
El pan de masa madre utiliza fermentación natural con bacterias lácticas, sin levadura comercial. El resultado es un pan con miga alveolada, corteza crujiente y un sabor ligeramente ácido incomparable.
Gazpacho de remolacha
El gazpacho de remolacha actualiza el gazpacho andaluz clásico con remolacha asada, que aporta un color rosa-fucsia intenso y un sabor dulce y terroso que contrasta con la acidez del vinagre de Jerez. Se sirve frío, con un hilo de aceite y unas hojas de menta. Diez minutos de preparación, cero cocción y un resultado muy vistoso en la mesa.
Gazpacho andaluz clásico
El gazpacho andaluz es la sopa fría por excelencia del sur de España: tomates maduros, pimiento, pepino, ajo, vinagre de Jerez y aceite de oliva triturados y pasados por colador fino. No necesita cocción, solo buenos tomates de verano y un buen chorro de aceite. Se sirve muy frío y aguanta hasta tres días en el frigorífico.
Hummus casero auténtico
El hummus casero no tiene nada que ver con el del supermercado: cremoso, sedoso y con el punto justo de limón y ajo. El truco está en batir primero el tahini con el limón para crear una emulsión suave antes de añadir los garbanzos. Se sirve con un hilo generoso de aceite de oliva, pimentón y perejil, como en cualquier mezze libanés.
Curry de garbanzos y espinacas
El Chana Saag es uno de los curries más nutritivos y reconfortantes de la cocina india. Los garbanzos se cocinan con espinacas frescas en una base de cebolla, ajo, jengibre, tomate y una mezcla de garam masala, cúrcuma y comino. El resultado es un plato vegano saciante, aromático y lleno de proteína vegetal, listo en menos de 40 minutos.
Buddha bowl con quinoa y aguacate
El buddha bowl es un cuenco de comida saludable con raíces en la alimentación macrobiótica: cereales, proteína vegetal, verdura cruda o asada y una salsa nutritiva en un solo plato equilibrado. Esta versión lleva quinoa, garbanzos, espinacas baby, remolacha cocida y aguacate, aliñados con tahini, limón y ajo. Colorido, fresco y saciante sin pesadez.
Focaccia genovesa con aceitunas y romero
La focaccia auténtica de Génova no es una pizza. Es un pan de aceite de oliva con una miga tierna y aireada por dentro, costra crujiente por fuera, y los característicos hoyuelos que atrapan el aceite.
Hummus casero con pita tostada
El hummus es una preparación del Levante mediterráneo —Líbano, Israel, Palestina, Siria— con miles de años de historia. Garbanzos cocidos y bien pelados, tahini de calidad, ajo y zumo de limón se trituran hasta obtener una crema suave y ligeramente ácida. Servido con pan de pita tostado y un chorro de aceite de oliva con pimentón, es uno de los aperitivos más satisfactorios y sencillos que existen.
Falafel con salsa tahini y pan pita
El falafel es la croqueta vegana del Levante mediterráneo: garbanzos secos remojados —nunca de bote— triturados con perejil, cilantro, cebolla y especias, fritos hasta que la corteza queda crujiente y el interior esponjoso y verde. La clave está en usar los garbanzos en crudo remojados, no cocidos, para que la mezcla no quede pastosa. Con salsa de tahini casera y pan de pita recién hecho, es una de las comidas callejeras más satisfactorias del mundo.
Curry de garbanzos con espinacas
Un curry vegano reconfortante con garbanzos proteicos, espinacas frescas y leche de coco. Especiado con cúrcuma, comino y garam masala. Listo en 25 minutos, nutritivo y lleno de sabor indio auténtico.
Espinacas a la catalana
Las espinacas a la catalana combinan el amargor vegetal de las espinacas con la dulzura de las pasas y el crujido de los piñones tostados, un contraste que define buena parte de la cocina catalana. Se saltean en aceite de oliva con ajo y las pasas rehidratadas, y se terminan con los piñones. Guarnición sencilla, rápida y llena de personalidad.
Gazpacho andaluz
El gazpacho andaluz es la sopa fría más famosa de España: tomates pera maduros triturados con pepino, pimiento verde, ajo, aceite de oliva virgen extra y vinagre de Jerez hasta obtener una crema sedosa y refrescante. El truco está en la calidad del tomate y en emulsionarlo bien con el aceite para conseguir cuerpo. Se toma helado en verano, directamente en vaso o en cuenco con tropezones por encima.
Patatas bravas madrileñas
Existen dos escuelas de patatas bravas: la madrileña (salsa brava roja y picante) y la catalana (con alioli y salsa romesco). Aquí va la versión madrileña auténtica, con su salsa de tomate y pimentón picante.
Crema de Calabaza con Thermomix
Crema de calabaza con jengibre fresco y leche de coco en Thermomix: lista en 25 minutos sin manchar cazuelas. Cremosa, aromática y con un toque exótico que la convierte en la sopa perfecta de otoño.
Gazpacho de Sandía
El gazpacho de sandía sustituye parte del tomate por sandía sin pepitas, lo que aligera el gazpacho clásico y le da un frescor dulce y afrutado. El vinagre de Jerez y el ajo equilibran el dulzor; la menta fresca al servir remata el conjunto. Perfecto para los días de calor: cinco minutos de batidora y a la nevera.
Recetas Veganas: guía de cocina
La cocina vegana moderna es mucho más que verduras hervidas. Proteínas vegetales como el tofu, el tempeh, las legumbres y los frutos secos, combinadas con especias y técnicas de cocina del mundo, crean platos potentes, satisfactorios y deliciosos. Estas recetas veganas están pensadas para quienes buscan salud sin renunciar al sabor.