Ensaladas y Entrantes
Ensaladas que no aburren: con proteína, frescas, creativas y llenas de sabor.
Ensalada César con pollo casera
Ensalada César clásica con pollo a la plancha, picatostes crujientes, parmesano en virutas y la salsa original con anchoas, ajo y limón. El entrante más elegante que cualquiera puede preparar en casa.
Tabulé libanés
El tabulé es la ensalada más refrescante del mezze libanés: bulgur fino rehidratado con mucho perejil picado, tomate, cebolleta, hierbabuena, abundante zumo de limón y aceite de oliva. Es más una ensalada de hierbas que de cereal — el bulgur apenas aparece en proporción. Ligero, ácido y muy aromático, es ideal en verano.
Salmorejo cordobés
El salmorejo es el primo más cremoso y concentrado del gazpacho. Sin pepino ni pimiento, con más pan y más tomate, crea una textura aterciopelada única. Córdoba lo defiende como patrimonio propio.
Tosta de aguacate con huevo poché
La tosta de aguacate con huevo poché reúne lo mejor del brunch moderno en un plato rápido y nutritivo: pan de masa madre tostado, aguacate aplastado con limón y sal en escamas, y un huevo escalfado en agua con vinagre que queda con la yema líquida. El pimentón ahumado y las semillas de chía completan el conjunto. Lista en quince minutos, funciona igual de bien para desayuno, media mañana o brunch del fin de semana.
Ensalada templada de lentejas con vinagreta
Las lentejas pardinas templadas absorben la vinagreta de mostaza como una esponja, creando una ensalada llena de sabor con contrastes de texturas: las lentejas cremosas, el pepino crujiente y el tomate fresco.
Mejillones a la marinera
Los mejillones a la marinera gallegos llevan una salsa de tomate y cebolla pochada con vino blanco que es perfecta para mojar pan. La calidad del mejillón gallego, que es el mejor del mundo, hace el 90% del trabajo.
Gazpacho andaluz tradicional
El gazpacho andaluz es la sopa fría por excelencia de la cocina andaluza: una emulsión de tomate, pepino, pimiento, ajo y aceite de oliva virgen extra que se tritura en frío y se sirve bien helada. Nacido en los campos del sur de España como sustento de jornaleros, hoy es el refresco más saludable del verano mediterráneo. El vinagre de Jerez le da ese punto ácido que lo distingue de cualquier imitación.
Ensalada César clásica
La ensalada César es, a pesar de su nombre, un invento de Tijuana: la creó el cocinero italiano-mexicano Caesar Cardini en los años 20. Se prepara con lechugas romanas crujientes, parmesano recién rallado y un aderezo emulsionado de yema de huevo, anchoas, ajo y limón que lo convierte en algo completamente distinto a cualquier otra ensalada. Los crutones dorados al ajo y el toque final de pimienta negra son parte inseparable del plato.
Tartar de salmón con aguacate
El tartar de salmón con aguacate es un entrante de técnica japonesa adaptado a la cocina contemporánea: salmón de calidad sashimi cortado a cuchillo en dados pequeños, aliñado con aceite de sésamo, salsa de soja y cebollino, montado sobre una base de aguacate cremoso. Las alcaparras y la chalota picada añaden contraste ácido y textura. El resultado es un plato fresco, elegante y sin cocción que se monta en minutos si el salmón es bueno.
Escalivada catalana con anchoas
Escalivar en catalán significa asar en las brasas. Esta preparación de pimientos y berenjenas asados hasta quedar tiernos y ahumados es la base de muchos platos catalanes y un entrante sublime con pan con tomate.
Gazpacho de remolacha
El gazpacho de remolacha actualiza el gazpacho andaluz clásico con remolacha asada, que aporta un color rosa-fucsia intenso y un sabor dulce y terroso que contrasta con la acidez del vinagre de Jerez. Se sirve frío, con un hilo de aceite y unas hojas de menta. Diez minutos de preparación, cero cocción y un resultado muy vistoso en la mesa.
Gazpacho andaluz clásico
El gazpacho andaluz es la sopa fría por excelencia del sur de España: tomates maduros, pimiento, pepino, ajo, vinagre de Jerez y aceite de oliva triturados y pasados por colador fino. No necesita cocción, solo buenos tomates de verano y un buen chorro de aceite. Se sirve muy frío y aguanta hasta tres días en el frigorífico.
Mousse de chocolate negro sin nata
La mousse de chocolate original de Joël Robuchon lleva solo cuatro ingredientes y es exponencialmente más intensa y chocolatosa que la versión con nata. El secreto es la emulsificación del huevo con el chocolate caliente.
Ceviche peruano clásico
El ceviche peruano clásico es el plato más representativo de la cocina peruana: corvina o lubina fresca cortada en dados, macerada durante minutos en zumo de lima, ají amarillo, cebolla morada en juliana fina, cilantro y sal. El ácido de la lima "cocina" el pescado en frío en un proceso llamado desnaturalización. Se sirve con maíz tostado (cancha) y boniato, y es Patrimonio Cultural de la Nación en Perú.
Hummus casero auténtico
El hummus casero no tiene nada que ver con el del supermercado: cremoso, sedoso y con el punto justo de limón y ajo. El truco está en batir primero el tahini con el limón para crear una emulsión suave antes de añadir los garbanzos. Se sirve con un hilo generoso de aceite de oliva, pimentón y perejil, como en cualquier mezze libanés.
Pulpo a la gallega
El pulpo a la gallega, o pulpo á feira, es el aperitivo más venerado de Galicia. El pulpo se cuece entero en agua hirviendo hasta ablandarse, se corta en rodajas sobre una tabla de madera y se aliña en el momento con aceite de oliva virgen extra, sal gruesa y los dos pimentones de La Vera: el dulce para el color y el picante para el carácter. Sencillo, directo y absolutamente inimitable.
Buddha bowl con quinoa y aguacate
El buddha bowl es un cuenco de comida saludable con raíces en la alimentación macrobiótica: cereales, proteína vegetal, verdura cruda o asada y una salsa nutritiva en un solo plato equilibrado. Esta versión lleva quinoa, garbanzos, espinacas baby, remolacha cocida y aguacate, aliñados con tahini, limón y ajo. Colorido, fresco y saciante sin pesadez.
Hummus casero con pita tostada
El hummus es una preparación del Levante mediterráneo —Líbano, Israel, Palestina, Siria— con miles de años de historia. Garbanzos cocidos y bien pelados, tahini de calidad, ajo y zumo de limón se trituran hasta obtener una crema suave y ligeramente ácida. Servido con pan de pita tostado y un chorro de aceite de oliva con pimentón, es uno de los aperitivos más satisfactorios y sencillos que existen.
Pasta con pesto genovés y langostinos
Linguine con pesto genovés recién hecho y langostinos salteados: una combinación que se prepara en el tiempo que tarda la pasta en cocerse. El pesto auténtico se hace en mortero con albahaca fresca, piñones, parmesano, ajo y aceite de oliva ligur; los langostinos se saltean un minuto a fuego fuerte para que queden jugosos. Un plato de restaurante en 20 minutos.
Sushi casero: California rolls y nigiris
El sushi casero democratizó uno de los platos más fotografiados del mundo. Los California rolls son el punto de entrada perfecto para quienes empiezan, mientras que los nigiris requieren más práctica pero son más auténticos.
Gazpacho andaluz
El gazpacho andaluz es la sopa fría más famosa de España: tomates pera maduros triturados con pepino, pimiento verde, ajo, aceite de oliva virgen extra y vinagre de Jerez hasta obtener una crema sedosa y refrescante. El truco está en la calidad del tomate y en emulsionarlo bien con el aceite para conseguir cuerpo. Se toma helado en verano, directamente en vaso o en cuenco con tropezones por encima.
Fideuà valenciana con alioli
La fideuà es el primo marinero de la paella valenciana: fideos gruesos (nº4) en lugar de arroz, cocinados en un fumet de pescado intenso con gambas, cigalas, mejillones y calamar, y terminados con un sofrito de tomate, pimentón dulce y azafrán. La clave está en dejar que los fideos absorban todo el caldo y se tuesten ligeramente por abajo, logrando ese socarrat tan buscado. Se sirve siempre con alioli.
Ensaladilla rusa española
La ensaladilla rusa es la tapa más omnipresente de los bares españoles, aunque su nombre lleve al país eslavo. La versión española lleva patata y zanahoria cocidas, guisantes, huevo duro, atún en aceite y abundante mayonesa casera. Se sirve fría, decorada con aceitunas y tiras de pimiento, y es inseparable de la barra de cualquier bar de verano.
Pasta carbonara clásica romana
La carbonara es uno de los platos más malinterpretados de la cocina italiana. La versión original de Roma no lleva nata: la cremosidad viene del huevo y el queso emulsionados con el almidón del agua de cocción.
Ensaladas y Entrantes: guía de cocina
Las ensaladas han evolucionado mucho más allá de la lechuga y el tomate. Una buena ensalada equilibra texturas (crujiente, cremoso, tierno), sabores (ácido, salado, dulce) y proteínas para convertirse en un plato completo. Encuentra aquí ensaladas frescas para el verano, templadas para el invierno y opciones que aguantan bien en el tupper.