Cocina Catalana
Escudella, crema catalana, calçots, butifarra. La gastronomía mediterránea con personalidad.
Crema catalana
Crema con yema de huevo, leche entera, azúcar caramelizado al final con soplete o hierro. El postre catalán por excelencia, más ligero que la crème brûlée francesa y con el perfume de limón y canela.
Crema catalana original
La crema catalana se distingue de la crème brûlée en que se espesa con maicena en lugar de solo yemas, y se perfuma con canela y piel de cítricos. La costra de azúcar quemado con el soplete es su seña de identidad.
Escalivada catalana con anchoas
Escalivar en catalán significa asar en las brasas. Esta preparación de pimientos y berenjenas asados hasta quedar tiernos y ahumados es la base de muchos platos catalanes y un entrante sublime con pan con tomate.
Espinacas a la catalana
Las espinacas a la catalana combinan el amargor vegetal de las espinacas con la dulzura de las pasas y el crujido de los piñones tostados, un contraste que define buena parte de la cocina catalana. Se saltean en aceite de oliva con ajo y las pasas rehidratadas, y se terminan con los piñones. Guarnición sencilla, rápida y llena de personalidad.
Cocina Catalana: guía de cocina
La cocina catalana es una de las más técnicas y creativas de la Península Ibérica. El sofregit, la picada y la samfaina son bases que aparecen en decenas de guisos. La crema catalana —con su costra de caramelo quemado— es el postre más copiado del mundo, y la escudella i carn d'olla, el plato de invierno por antonomasia. Calçots con romesco en febrero, fideus a banda en verano.