Cocina Italiana
Pizza, pasta, risotto, tiramisu. Italia en tu mesa.
Risotto de setas porcini
El risotto de setas porcini es el risotto de otoño por excelencia en la cocina del norte de Italia: arroz arborio cocinado con vino blanco y caldo vegetal caliente, incorporado cazo a cazo, con setas porcini secas rehidratadas que aportan un aroma a bosque intenso. La mantecatura final con mantequilla fría y parmesano lo convierte en un plato sedoso y muy sabroso en menos de 40 minutos.
Tiramisú italiano clásico
El tiramisú italiano clásico es el postre más popular de la repostería italiana moderna: capas de soletillas empapadas en café expreso frío (con un toque de amaretto si se quiere), intercaladas con una crema de mascarpone batido con yemas y claras montadas. Se termina con una generosa capa de cacao amargo en polvo y se enfría varias horas antes de servir. Nacido en el Véneto en los años 60, sin horno y sin gelatina.
Lasaña boloñesa clásica
La lasaña boloñesa es el gran plato de pasta al horno de la cocina emiliana: capas de pasta fresca alternadas con ragú de carne picada cocido lentamente con tomate, cebolla, zanahoria y vino, y con bechamel cremosa, todo cubierto de parmesano que se gratina hasta quedar dorado. El ragú necesita al menos dos horas de cocción para que la carne se funda con el tomate y pierda toda la crudeza. Plato de domingo, de esfuerzo justificado.
Risotto vegetariano de calabaza
El risotto de calabaza es el risotto de otoño por excelencia: la calabaza asada se incorpora en puré al arroz arborio, que se trabaja con caldo caliente, vino blanco y mantequilla hasta obtener una textura cremosa y untuosa. El parmesano y la nuez moscada rematan el plato. Requiere 18-20 minutos de remoción constante — pero vale cada minuto.
Pasta carbonara romana auténtica
La carbonara romana auténtica es uno de los pilatos más codiciados de Roma y, a la vez, uno de los más malinterpretados fuera de Italia. Su secreto está en la emulsión de yemas con pecorino romano y el guanciale chisporroteando en la sartén: ni nata, ni cebolla, ni ajo. El resultado es una pasta sedosa, intensa y tremendamente satisfactoria que se hace en el tiempo que tardan en cocer los espaguetis.
Focaccia genovesa con aceitunas y romero
La focaccia auténtica de Génova no es una pizza. Es un pan de aceite de oliva con una miga tierna y aireada por dentro, costra crujiente por fuera, y los característicos hoyuelos que atrapan el aceite.
Pasta con pesto genovés y langostinos
Linguine con pesto genovés recién hecho y langostinos salteados: una combinación que se prepara en el tiempo que tarda la pasta en cocerse. El pesto auténtico se hace en mortero con albahaca fresca, piñones, parmesano, ajo y aceite de oliva ligur; los langostinos se saltean un minuto a fuego fuerte para que queden jugosos. Un plato de restaurante en 20 minutos.
Pasta carbonara romana
La carbonara romana es uno de los grandes pilares de la cocina del Lazio. Su secreto está en la emulsión: yemas de huevo y pecorino romano batidos fuera del fuego se mezclan con la pasta caliente y el guanciale pochado en su propia grasa, creando una salsa sedosa sin una gota de nata. Pimienta negra recién molida en abundancia es obligatoria. Sin nata, sin cebolla, sin beicon.
Berenjenas a la parmigiana
La parmigiana di melanzane es uno de los platos vegetarianos más satisfactorios del sur de Italia: capas de berenjena frita, salsa de tomate casera, mozzarella fresca y parmesano que se hornean hasta que todo se funde. Nació en Nápoles o Sicilia — el debate sigue abierto — y hoy es un clásico de la cocina italiana que gana sabor de un día para otro.
Pasta carbonara clásica romana
La carbonara es uno de los platos más malinterpretados de la cocina italiana. La versión original de Roma no lleva nata: la cremosidad viene del huevo y el queso emulsionados con el almidón del agua de cocción.
Risotto de setas y parmesano
El risotto es la joya de la cocina del norte de Italia. La clave está en el almidón del arroz Arborio que, liberado lentamente con caldo caliente, crea esa textura aterciopelada que enamora en el primer bocado.
Ensalada caprese con mozzarella fresca
La caprese es la ensalada italiana más sencilla y más difícil a la vez: tomate maduro, mozzarella di bufala y albahaca fresca aliñados solo con aceite de oliva extra virgen y sal en escamas. No lleva vinagre, no lleva ajo, no lleva nada que tape los ingredientes. La calidad del tomate y la mozzarella lo es todo: con unos buenos, no hay receta que mejorarla. Surgió en la isla de Capri, con los colores de la bandera italiana en el plato.
Risotto Primavera en Thermomix
El risotto primavera es la versión más fresca del arroz al estilo italiano: arroz carnaroli cocinado con caldo caliente que se va añadiendo poco a poco, con espárragos, guisantes y calabacín de temporada. La Thermomix simplifica el proceso eliminando el removido constante. Se termina con mantequilla fría y parmesano para conseguir la cremosidad característica del plato.
Pizza Napolitana Casera
La pizza napolitana es la pizza original y la más estricta: masa de harina de trigo de alta fuerza fermentada en frío durante 24 horas mínimo, base fina y bordes altos inflados por el aire, tomate San Marzano sin triturar en exceso y mozzarella de bufala o fior di latte. La Associazione Verace Pizza Napoletana tiene normas escritas sobre cada aspecto de su elaboración. En casa se aproxima con un horno muy caliente y una piedra refractaria.
Risotto de Champiñones
El risotto de champiñones es uno de los platos más representativos del norte de Italia: arroz arborio o carnaroli que se trabaja cucharón a cucharón de caldo caliente, con champiñones frescos y unos gramos de porcini secos que aportan profundidad umami. La mantequilla y el parmesano al final dan la cremosidad característica. Requiere presencia en la cocina y agradece la dedicación.
Lasaña Italiana de Carne Casera
La lasaña italiana de carne es el plato de los domingos de toda la vida en la tradición boloñesa: capas de pasta fresca intercaladas con ragú lento de carne picada y panceta, bechamel aterciopelada y parmesano que gratina con fuerza. El ragú necesita tiempo — vino tinto, zanahoria, apio — pero el resultado justifica cada minuto de cocción. Para seis personas hambrientas.
Pizza Napolitana en Casa
La masa de pizza napolitana auténtica con fermentación lenta de 24 horas, tomate San Marzano, mozzarella di bufala y albahaca fresca. La pizza perfecta que puedes hacer en horno doméstico con resultado de pizzería.
Risotto de Setas en Thermomix
El risotto de setas en Thermomix lleva la técnica italiana del risotto —con su característico movimiento continuo y el vino blanco que desglasa el arroz— al mundo de los electrodomésticos inteligentes. El arborio absorbe el caldo poco a poco hasta quedar cremoso por dentro y con punto al dente, mientras las setas aportan un sabor terroso que el parmesano redondea. Listo en media hora sin tener que remover a mano.
Cocina Italiana: guía de cocina
La cocina italiana funciona por sus reglas no escritas: pasta al dente, salsa de tomate que se cocina solo 20 minutos, pizza con masa fermentada 24 horas, risotto que se remueve sin parar. La simplicidad y la calidad del ingrediente son sus pilares. Aquí encontrarás recetas italianas que respetan esos principios.