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Costillas de cerdo glaseadas al romesco con crujiente de almendra y pimentón de la Vera

📍 🇪🇸 España
⏱️Prep: 15 min
🔥Cocción: 25 min
Total: 40 min
🍽️4 raciones
Dificultad: Media

Cuando la carne se sienta sobre la plancha, el primer sonido que te hace sonreír es el crujido del romesco que ya ha estado esperando. En la cocina de mi abuelo, el romesco no era solo una salsa, era la memoria de los domingos en los que la familia se reunía alrededor de la mesa. Este plato, las costillas de cerdo glaseadas al romesco con crujiente de almendra y pimentón de la Vera, lleva esa tradición al siguiente nivel.

Las costillas de cerdo, seleccionadas por su marmoleo y su textura jugosa, se marinan con una mezcla de aceite de oliva virgen extra, ajo, sal y una pizca de pimienta negra. Se dejan reposar al menos una hora, y mientras tanto, la salsa romesco se prepara con avellanas tostadas, tomates secos, ajo, pimentón ahumado y un toque de vinagre de Jerez. El resultado es una crema densa, de color marrón rojizo, que al caer sobre la carne, forma un glaseado que se carameliza al calor de la plancha.

El toque crujiente, que no se olvida jamás, se logra con almendras finamente picadas y una capa de pimentón de la Vera. Se tuestan en una sartén sin aceite, hasta que desprenden un aroma ahumado que se mezcla con la dulzura de la salsa. Cuando se espolvorea sobre las costillas, el crujiente no solo aporta textura, sino que también intensifica el sabor ahumado del pimentón, creando una sinfonía de sabores que se deshacen en la boca.

Para cocinar, primero se coloca la carne sobre la plancha precalentada a fuego medio-alto. Se deja sellar cada lado unos 3-4 minutos, hasta que la superficie quede dorada y caramelizada. Luego se pincela generosamente con el romesco, reduciendo el fuego a medio-bajo para que la salsa se asiente sin quemarse. Durante los últimos minutos, se añade el crujiente de almendra y pimentón, que se dorará ligeramente, añadiendo ese contraste de textura que hace que cada bocado sea una experiencia memorable.

El resultado es una combinación perfecta: la carne jugosa y tierna, el glaseado dulce y ahumado que se adhiere a la superficie, y el crujiente que aporta ese toque final de sabor. Cada costilla parece un pequeño tesoro, con su propio brillo dorado y su aroma irresistible.

Este plato es ideal para una cena especial, un fin de semana con amigos o para sorprender a la familia en una ocasión festiva. Sirve las costillas acompañadas de una ensalada fresca de rúcula con vinagreta de limón, o bien con puré de patata al ajo, que equilibrará la intensidad del romesco.

En la cocina española, los romescos son una de esas joyas que, aunque simples, llevan un legado de sabor y creatividad. Añadir el crujiente de almendra y pimentón de la Vera no solo mejora la textura, sino que también le da un giro moderno a una receta clásica. Si buscas impresionar con algo que sepa a tradición pero que también tenga ese toque de innovación, este es el plato que debes probar.

Para los que disfrutan de la buena comida, las costillas de cerdo glaseadas al romesco con crujiente de almendra y pimentón de la Vera son una opción que nunca decepciona. La combinación de sabores y texturas te hará volver a la mesa una y otra vez. ¡Pruébalo y descubre por qué este plato se ha convertido en un favorito de los amantes de la cocina española!

🛒 Ingredientes

4 raciones
  • 1 kg costillas de cerdo (en trozos de 3-4 costillas)
  • 100 g almendras fileteadas
  • 2 cucharadas pimentón dulce de la Vera
  • 1 cucharadita pimentón picante de la Vera
  • 1 rebanada pan de hogaza duro (50 g, sin corteza)
  • 1 diente de ajo
  • 1 cucharada vinagre de Jerez
  • 2 cucharadas miel de romero
  • 3 cucharadas tomate triturado natural
  • 1 cucharada aceite de oliva virgen extra
  • al gusto sal marina
  • 1/2 cucharadita pimienta negra recién molida
  • 1 hoja de laurel

👨‍🍳 Preparación paso a paso

  1. Precalienta la airfryer a 180°C durante 5 minutos. Mientras, seca bien las costillas con papel de cocina: el agua es el enemigo del crujiente. Sazona con sal y pimienta por ambos lados y colócalas en la cesta de la airfryer sin amontonar. Cocina a 180°C durante 12 minutos, dales la vuelta y cocina otros 8 minutos. La carne debe estar tierna pero no dorada aún: el glaseado se encargará de eso.

  2. Mientras se cocinan las costillas, prepara el romesco: en un mortero, machaca el pan duro con el ajo, las almendras, los pimentones, el vinagre y un chorro de aceite hasta obtener una pasta gruesa. Añade el tomate triturado y mezcla bien. Si queda muy espeso, aligera con 1 cucharada de agua. Prueba y ajusta de sal o vinagre: debe ser intenso, con ese equilibrio perfecto entre dulce, ahumado y ácido.

  3. Saca las costillas de la airfryer y pincélalas generosamente con la miel de romero. Vuelve a meterlas a 200°C durante 3 minutos: el calor alto activará la caramelización de la miel sin quemarla. Repite el pincelado con más miel y cocina otros 2 minutos. El glaseado debe quedar brillante y pegajoso, como un barniz dulce.

  4. Mezcla el romesco con las costillas glaseadas y espolvorea las almendras fileteadas por encima. Vuelve a la airfryer a 180°C durante 2 minutos: solo el tiempo necesario para que las almendras se tuesten ligeramente y el romesco se impregne en la carne. Sirve inmediatamente, con ese crujiente que se deshace en la boca como un suspiro.

💡 Consejo del chef

El secreto está en la temperatura del glaseado: la miel necesita alcanzar los 115°C para caramelizarse, pero si superas los 140°C se quema y amarga. Por eso los 200°C de la airfryer son perfectos: en 3 minutos la miel llega a esa temperatura mágica sin pasarse. Si no tienes termómetro, fíjate en el color: debe ser ámbar oscuro, no negro. Y usa miel de romero: su bajo contenido en agua acelera la caramelización.

📝 Nuestra opinión

Esta receta es un verdadero festín para los sentidos, con la textura crujiente de las almendras y el pimentón, la suavidad de la carne de cerdo y el intenso sabor del romesco. Cada bocado es una celebración de la diversidad y la riqueza de la cocina española. Al probarlo, entenderás por qué esta fusión de sabores es tan mola, flipas de verdad.

🍷 Maridaje

Pide un tinto joven de la DO Ribera del Duero, cuya acidez y taninos equilibran la riqueza de las costillas, mientras que su fruta domada complementa los sabores ahumados y especiados del plato.

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Preguntas frecuentes sobre Costillas de cerdo glaseadas al romesco con crujiente de almendra y pimentón de la Vera

En esta página tienes la lista completa de ingredientes y las instrucciones paso a paso para preparar Costillas de cerdo glaseadas al romesco con crujiente de almendra y pimentón de la Vera en casa.
Al inicio de la ficha indicamos la dificultad, el tiempo de preparación y las raciones, para que sepas si encaja con tu nivel y tu tiempo.
Cuando es posible, en los consejos de la receta sugerimos sustituciones habituales (sin gluten, vegetariana, más ligera, etc.).
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