
🛒 Ingredientes
- 4 supremas de pollo (pechuga sin piel, de ~200g cada una)
- 80g queso rallado tipo reggianito o parmesano
- 2 cucharadas mostaza de Dijon
- 3 dientes de ajo picados finos
- 1 cucharada de romero fresco picado (o 1 cucharadita de seco)
- 30g manteca derretida (o aceite de oliva)
- al gusto sal marina y pimienta negra recién molida
- 1 pizca pimentón ahumado (opcional, para dar profundidad)
👨🍳 Preparación paso a paso
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Precalienta el horno a 220°C (con ventilación si lo tiene). Mientras, seca las supremas con papel absorbente: este es el secreto para que la costra no se humedezca. Si las supremas son muy gruesas, córtalas por la mitad horizontalmente para que se cocinen parejas.
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En un bol, mezcla la mostaza, el ajo, el romero, la manteca derretida, sal y pimienta. Unta esta mezcla sobre las supremas con las manos, como si las estuvieras masajeando. Deja que reposen 5 minutos: el ácido de la mostaza empezará a ablandar las fibras de la carne.
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Coloca las supremas en una placa con papel manteca (o engrasada). Espolvorea el queso rallado encima, presionando ligeramente para que se pegue. Si usas pimentón ahumado, espolvoréalo ahora sobre el queso: formará una costra dorada con un toque a madera quemada.
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Hornea en el estante medio durante 20-25 minutos. Los primeros 15 minutos son clave: el calor debe ser intenso para que el queso forme una costra crujiente. Después, baja a 180°C si ves que se dora demasiado rápido. El pollo está listo cuando al pincharlo sale jugo claro (no rosado).
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Saca del horno y deja reposar 5 minutos antes de servir: esto permite que los jugos se redistribuyan. Si te animas, un chorrito de limón al servir le da un toque fresco que corta la untuosidad del queso.
💡 Consejo del chef
La costra de queso y mostaza no es solo decoración: a 220°C, el azúcar de la mostaza carameliza (reacción de Maillard) y forma compuestos aromáticos que potencian el sabor. Pero ojo: si el horno no está bien caliente al inicio, el queso se derretirá antes de dorarse, quedando gomoso. Usa el grill los últimos 2 minutos si necesitas un extra de color, pero vigílalo para que no se queme.
📝 Nuestra opinión
Esta receta es un verdadero homenaje a la cocina argentina, con su combinación perfecta de sabores y texturas. La costra crujiente de queso y mostaza contrasta deliciosamente con la ternura del pollo, creando una experiencia gastronómica inolvidable. Al probarla, te sumergirás en la esencia de la Pampa Húmeda y sentirás el calor de la hospitalidad argentina. Es un plato que te hará querer volver a la mesa una y otra vez.
🍷 Maridaje
Un tinto joven de la DO Mendoza, con su acidez y taninos suaves, complementa perfectamente la riqueza del queso y el sabor intenso del pollo. La fruta negra y las especias presentes en este vino armonizan con la mostaza y realzan los sabores de la carne.
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