El sistema de tráfico español combina sanciones económicas con el carnet por puntos para disuadir comportamientos peligrosos al volante. Conocer las multas más comunes y cómo funciona el sistema ayuda a evitar sanciones y, sobre todo, a circular de forma más segura.

El carnet por puntos

Desde 2006, todos los conductores en España tienen un saldo de 12 puntos (15 si pasan tres años sin infracciones graves). Las infracciones más peligrosas restan puntos además de la sanción económica. Perder todos los puntos implica la retirada del carnet y la obligación de superar de nuevo el examen teórico y práctico. El sistema ha demostrado ser eficaz para reducir la siniestralidad en las carreteras españolas.

Las infracciones más comunes y sus sanciones

El uso del teléfono móvil al volante es una de las infracciones que más puntos resta (actualmente 6 puntos) y conlleva multa económica. Circular sin cinturón de seguridad también tiene pérdida de puntos. El exceso de velocidad tiene una escala de sanciones que va desde multas menores por superaciones leves hasta multas de hasta 600 euros y pérdida de 6 puntos en los casos más graves. Las multas exactas se actualizan periódicamente: conviene consultar el portal de la DGT para los importes vigentes.

Las zonas de bajas emisiones (ZBE)

Las ciudades de más de 50.000 habitantes están obligadas por ley a tener Zonas de Bajas Emisiones. Circular en estas zonas con un vehículo sin la etiqueta ambiental correspondiente puede acarrear multas cuyo importe establece cada ayuntamiento. Madrid (Madrid Central y Madrid 360), Barcelona (ZBE Rondes) y otras ciudades tienen sus propios esquemas de restricción y sanción.

Cómo recurrir una multa

Ante cualquier sanción de tráfico, el conductor tiene derecho a formular alegaciones en el plazo indicado en la notificación (normalmente 20 días hábiles). Si se paga en el plazo de reducción (30 días), la multa se reduce generalmente un 50% pero se renuncia al recurso. Si se considera injusta, se puede recurrir ante la Jefatura Provincial de Tráfico y, posteriormente, ante los tribunales contencioso-administrativos.