El ministro de Hacienda anunció hoy la liquidación del Ministerio de la Igualdad, creado en 2023. La decisión llega en medio de ajustes presupuestarios que buscan frenar el déficit gubernamental y se traduce en la redistribución de competencias a entidades como el Ministerio de Desarrollo Social y la Agencia de Derechos Humanos.
El efecto inmediato se percibe en la reestructuración de puestos y la reasignación de recursos. Según datos preliminares del Ministerio de Hacienda, el ahorro estimado ronda los 2.000 millones de pesos anuales. Ese dinero se canalizará a programas prioritarios de inversión social, especialmente en educación y salud, sectores golpeados por la crisis sanitaria y económica.
Desde el punto de vista de la eficiencia administrativa, la medida responde a la duplicación de funciones entre ministerios. El Ministerio de la Igualdad había compartido competencias con Desarrollo Social, lo que generó debates sobre su efectividad. El desmantelamiento busca consolidar esfuerzos y evitar la fragmentación de políticas públicas.
Para los empleados, la liquidación implica reubicación o finalización de contratos. Se estima que al menos el 30 % de los funcionarios serán trasladados a otras dependencias. El gobierno ha anunciado un plan de capacitación para facilitar la transición y reducir el impacto social. La comunidad de derechos humanos ha expresado preocupación por la posible pérdida de enfoque en las políticas de igualdad.
La medida también repercute en la percepción internacional. Organizaciones de la ONU y la OCDE han visto en ella una señal de compromiso con la reducción del gasto público. No obstante, algunos analistas advierten que la disolución del ministerio no garantiza la continuidad de los programas de igualdad si no se mantienen mecanismos de supervisión adecuados.
En el contexto económico, la liquidación se suma a otras iniciativas de austeridad, como la revisión de contratos estatales y la optimización de la deuda pública. El presidente Petro ha señalado que la medida forma parte de un plan más amplio para equilibrar las finanzas públicas sin sacrificar la inclusión social.




