En la última sesión parlamentaria, el Gobierno aprobó una reforma que fija la edad mínima para conducir patinetes eléctricos en 15 años, con la condición de usar casco de forma obligatoria. La decisión se enmarca en la creciente preocupación por la seguridad vial de los jóvenes que, cada vez más, utilizan estos vehículos como medio de transporte urbano.
La propuesta surge tras un análisis de datos de accidentes reportados en 2023, donde los menores entre 12 y 14 años representaron el 18 % de las lesiones en patinetes eléctricos. Los expertos señalan que la combinación de casco y límites de velocidad puede disminuir significativamente la gravedad de los accidentes.
El Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana explicó que la normativa contempla la posibilidad de obtener un permiso de conducción reducido para patinetes, similar al de las motocicletas de baja potencia. Este permiso, para obtenerlo, implica la superación de un curso teórico y práctico de seguridad vial.
La medida ha generado debate entre asociaciones de ciclistas y defensores de la movilidad activa. Mientras algunos argumentan que la normativa podría limitar el acceso a un medio de transporte asequible, otros defienden que la seguridad debe anteponerse. “La juventud no debe estar expuesta a riesgos innecesarios”, señaló el portavoz del Ministerio de Transporte.
En el ámbito local, varias ciudades han anunciado planes para crear carriles exclusivos para patinetes y mejorar la señalización en las zonas donde estos vehículos son más frecuentes. La idea es crear un entorno seguro y predecible para todos los usuarios de la vía.
Con la puesta en marcha de la nueva ley, se espera que los jóvenes aprendan a usar los patinetes de forma responsable y que, a largo plazo, se reduzca el número de accidentes graves. El gobierno ha anunciado que revisará la normativa anualmente para ajustarla a las necesidades emergentes y a los avances tecnológicos en la industria de los patinetes eléctricos.




