La Comisión Permanente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) se reunirá de forma presencial a partir de las 9.00h, tras una reunión extraordinaria celebrada el mismo día, para evaluar la apertura de un expediente disciplinario contra el juez Peinado. El motivo: comentarios del magistrado sobre la presencia de escoltas en la guardia de la exconsejera Begoña Gómez.
El debate se inscribe dentro de un clima de creciente polémica que rodea la figura de Begoña Gómez. Sus actos de defensa de la justicia, respaldados por su trayectoria como jueza, han generado reacciones encontradas. En las redes sociales y en los medios, las declaraciones de Peinado han sido interpretadas como una crítica directa al entorno de la exconsejera, lo que ha llevado a la CGPJ a considerar la posibilidad de iniciar una investigación.
La CGPJ, órgano de control y disciplina del profesorado judicial, tiene el poder de iniciar procesos disciplinarios contra jueces que incurran en conductas contrarias a la ética profesional. La decisión de abrir un expediente no implica, de inmediato, una sanción; simplemente marca el inicio de una fase de indagación y recogida de pruebas.
La Comisión Permanente, formada por los tres presidentes de las cámaras y los 13 consejeros que representan a los tribunales de justicia, debe analizar las pruebas presentadas, decidir si procede o no la apertura de la causa y, en caso afirmativo, designar a un juez impulsor. El proceso incluye la posibilidad de audiencia del acusado y la intervención de la Fiscalía.
Esta situación pone de relieve la tensión entre la libertad de expresión de los jueces y la necesidad de preservar la imagen y la imparcialidad del sistema judicial. La opinión de la sociedad civil, a través de organizaciones como Justicia Europa, añade presión sobre el CGPJ para que actúe con rapidez y transparencia, argumentando que la justicia no debe invadir competencias reservadas a tribunales y jueces.
En contraste, el propio Peinado ha defendido que sus comentarios fueron realizados en un contexto de debate público sobre la seguridad y la protección de las figuras públicas. Argumenta que la libertad de discusión es esencial para un sistema democrático y que no hubo intención de delegar responsabilidad judicial.
El caso se seguirá de cerca, ya que la decisión del CGPJ tendrá repercusiones en la percepción de la independencia judicial y en la confianza del público en las instituciones. La transparencia en este proceso será clave para evitar acusaciones de parcialidad o de uso indebido del poder disciplinario.
En la próxima sesión, la Comisión Permanente deberá decidir si abre el expediente, lo que marcará un hito importante en la historia reciente de la justicia española y en la relación entre el poder judicial y la opinión pública.




