La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha emitido una alerta por la primera ola de calor del año, con una anomalía de hasta 15 °C en varias zonas de España. La advertencia coincide con predicciones de que las temperaturas superarán los 40 °C y se acompañarán de lluvias y tormentas en el norte, informó RTVE.

Según Xataka, la diferencia de 15 °C representa la mayor desviación registrada desde 1950. «Estamos a las puertas de la primera ola de calor del año: una anomalía de hasta 15 grados nunca visto desde 1950», señaló la publicación.

La cifra supera los valores habituales de primavera y marca un punto de referencia para comparar la intensidad del calor actual con datos históricos.

Los registros de la AEMET muestran que, en los últimos años, la frecuencia de eventos extremos ha aumentado. Aunque la agencia no proporcionó cifras específicas en este comunicado, la coincidencia de la alerta con la observación de una anomalía sin precedentes sugiere una evolución del patrón climático.

El cambio climático ha sido identificado por la comunidad científica como un factor que intensifica las olas de calor y modifica la distribución de precipitaciones. En este sentido, la aparición de tormentas en el norte mientras el sur experimenta temperaturas superiores a 40 °C encaja en los escenarios proyectados por los modelos climáticos.

El Confide informó que «se acerca el calor sofocante de verano con más de 40 °C, pero la AEMET avisa: habrá lluvias y tormentas y estas serán las zonas afectadas». La combinación de calor extremo y precipitaciones intensas aumenta el riesgo de incendios forestales, problemas de salud pública y saturación de infraestructuras.

El tiempo de hoy, 18 de junio, muestra calor en gran parte del territorio y tormentas en el norte, según EL PAÍS. La AEMET ha recomendado precauciones para la población, como evitar la exposición prolongada al sol y mantenerse informado sobre avisos locales.

Si bien la alerta se centra en la primera ola de calor, los analistas advierten que el verano podría registrar varios episodios similares. La persistencia de anomalías térmicas superiores a los valores históricos podría consolidarse como una nueva norma, reforzando la necesidad de planes de adaptación a nivel regional.

Las autoridades seguirán monitorizando la evolución de las condiciones atmosféricas y emitirán nuevas advertencias si se detectan cambios significativos.