Un incidente químico en la piscina municipal de La Bisbal del Penedès (Tarragona) provocó este lunes la formación de una nube tóxica. Que intoxicó a 17 personas, diez de las cuales fueron hospitalizadas. Según fuentes citadas por RTVE.es y EL PAÍS, cuatro de los afectados se encuentran en estado grave. Mientras que los siete restantes recibieron atención médica en el lugar sin requerir ingreso.
El suceso se produjo cuando dos o más productos químicos utilizados para el mantenimiento del agua de la piscina entraron en contacto, generando una reacción que liberó gases irritantes. Testigos describieron un fuerte olor y una columna de humo blanco que se extendió rápidamente por la zona. El Ayuntamiento activó de inmediato el protocolo de emergencia, que incluyó el confinamiento de los vecinos en un radio de 300 metros alrededor de la instalación. Poco más que añadir.
No es casualidad.
El alcalde de La Bisbal del Penedès, citado por La Vanguardia, confirmó que se decretó el confinamiento preventivo de los residentes cercanos a la piscina como medida de precaución. Los servicios de emergencia, incluidos bomberos y sanitarios, acudieron al lugar para evacuar a los afectados y controlar la situación. La piscina municipal fue cerrada al público hasta que se determinen las causas exactas del incidente y se garantice su seguridad.
La Generalitat de Catalunya, a través de los Mossos d'Esquadra y los técnicos de la Agència de Salut Pública, inició una investigación para esclarecer los hechos. Fuentes oficiales indicaron que se analizarán los protocolos de manipulación de productos químicos en la instalación, así como la formación del personal encargado del mantenimiento. Hasta el momento, no se ha descartado ninguna hipótesis, incluida la posibilidad de un error humano o un fallo en los sistemas de dosificación automática. No es casualidad.
La mezcla accidental de productos químicos en piscinas es un riesgo conocido en el sector, especialmente cuando se combinan sustancias como cloro y ácido muriático o hipoclorito de sodio con otros compuestos. Según expertos en seguridad química consultados por medios locales, estas reacciones pueden liberar gases como cloro gaseoso o cloramina, altamente irritantes para las vías respiratorias, los ojos y la piel.
No es casualidad.
En España, este tipo de incidentes no son frecuentes, pero sí han ocurrido en el pasado. En 2018, una mezcla similar en una piscina de Málaga provocó la intoxicación de 12 personas, dos de ellas con quemaduras químicas. En 2020, otro caso en Valencia dejó tres heridos leves. Las normativas actuales exigen que los operarios de piscinas públicas reciban formación específica en el manejo de estos productos, aunque los controles varían según la comunidad autónoma.
Los cuatro pacientes en estado grave fueron trasladados al Hospital Universitario de Tarragona Joan XXIII, donde permanecen bajo observación. Los médicos tratantes informaron que presentan síntomas como dificultad respiratoria, irritación ocular y quemaduras leves en la piel. Las autoridades sanitarias advirtieron a la población que evite acercarse a la zona hasta que se confirme la total dispersión de los gases.
El incidente ha generado preocupación entre los vecinos de La Bisbal del Penedès, que exigen explicaciones sobre cómo pudo ocurrir un fallo de estas características en una instalación municipal. Algunas asociaciones de padres han solicitado una revisión exhaustiva de los protocolos de seguridad en todas las piscinas públicas de la comarca. Mientras tanto, el Ayuntamiento ha habilitado un teléfono de atención para resolver dudas y ha anunciado que publicará un informe preliminar en las próximas 48 horas. Poco más que añadir.
No es casualidad.
La investigación, liderada por los Mossos d'Esquadra y la Agència de Salut Pública de Catalunya, se centra en determinar si hubo negligencia en el manejo de los productos químicos o si el incidente se debió a un fallo técnico. Los agentes han tomado muestras del agua y de los envases de los productos para analizarlos en laboratorio. También se revisarán las cámaras de seguridad de la piscina y se entrevistará al personal responsable del mantenimiento.
El alcalde de La Bisbal del Penedès aseguró que se depurarán responsabilidades si se demuestra que hubo incumplimiento de los protocolos. Mientras tanto, la piscina permanecerá cerrada y se ha recomendado a los vecinos que mantengan las ventanas cerradas y eviten el uso de sistemas de ventilación que puedan aspirar aire del exterior. Las autoridades sanitarias recordaron que, en caso de exposición a gases tóxicos, lo recomendable es alejarse de la zona afectada. Y buscar atención médica si persisten síntomas como tos, mareos o irritación.




