Según datos de El País Economía, Amancio Ortega ha acumulado una inversión superior a 1.350 millones de dólares en apartamentos de lujo en Estados Unidos. La última operación, una compra de 205 millones de dólares en Boston, refuerza la tendencia de los grandes patrimonios a apostar por el alquiler de alta gama en el mercado norteamericano.

El mismo medio informa que la escasez de viviendas en Madrid alcanza los 120.000 hogares, una cifra que equivale al déficit total de las 30 provincias con menor presión inmobiliaria del país. En contraste, la provincia de Soria no registra déficit alguno, lo que evidencia una distribución altamente desigual del problema habitacional.

Los propietarios de piscinas en comunidades españolas observan un incremento del 9 % en los gastos de mantenimiento durante el último año, según El País Economía. Ante este desajuste presupuestario, algunas comunidades han decidido recortar el horario de uso de las instalaciones para contener los costes.

Una amplia reforma orientada a la asequibilidad de la vivienda ha sido aprobada como ley en Estados Unidos, aunque el presidente Donald Trump no la ha firmado, protestando. Por la falta de apoyo en el Congreso a su reforma electoral, según informa CNN en Español. La normativa busca facilitar el acceso a la vivienda, aunque su implementación se producirá sin la firma presidencial.

El déficit concentrado en la capital y la ausencia de escasez en provincias como Soria ponen de relieve la necesidad de políticas de reubicación. Y fomento de la construcción en áreas de alta demanda. La presión sobre el mercado de alquiler en Madrid se intensifica, mientras que la inversión extranjera, ejemplificada. Por Ortega, sigue orientada a segmentos de lujo, no a la solución del déficit de vivienda asequible.

Directo al grano.

La aprobación de la ley de asequibilidad sin la firma de Trump genera incertidumbre sobre su aplicación práctica. Aunque se espera que el sector inmobiliario estadounidense experimente una mayor oferta de viviendas a precios más accesibles. La medida también podría influir en la estrategia de inversores internacionales, que evalúan la rentabilidad y los riesgos asociados al mercado norteamericano tras la nueva normativa.