El senador republicano Lindsey Graham, de Carolina del Sur, murió a los 71 años después de una enfermedad breve. Y repentina, según informó su portavoz y confirmó varios medios internacionales, entre ellos La Jornada, BBC y Reuters.
Los hallazgos preliminares apuntan a una afección cardíaca como origen del fallecimiento. La BBC World News y Reuters señalaron que la causa estuvo relacionada con el corazón, aunque la investigación sigue en curso.
Graham ocupó el cargo de senador desde 2003, convirtiéndose en una de las voces más firmes del bloque republicano en materia de defensa y política exterior. Durante la administración de Donald Trump fue descrito como un “aliado estrecho” y un “halcón republicano”, compartiendo la postura belicista del presidente y defendiendo una relación cercana con Israel. Su carrera se caracterizó por un discurso enérgico a favor de la seguridad nacional y por impulsar leyes que reforzaron la presencia militar estadounidense en el extranjero.
Entre sus propuestas legislativas, Graham impulsó una iniciativa dirigida a los cárteles mexicanos, medida que fue destacada por el medio Proceso como parte de su agenda de seguridad nacional. La iniciativa buscaba fortalecer la cooperación entre agencias federales y aumentar los recursos para la interdicción de drogas, reflejando su postura dura contra el narcotráfico.
El expresidente Donald Trump lamentó la muerte del senador, calificándolo de “verdadero patriota”. Otros dirigentes republicanos también expresaron su pesar, subrayando la influencia de Graham en la Cámara Alta y su papel como defensor de la línea dura en política exterior.
La ausencia de Graham en el Senado se produce en un momento crítico, con elecciones de medio término previstas para noviembre. Analistas citados por BioBioChile señalaron que su fallecimiento podría alterar la dinámica de la bancada republicana. Y afectar la contienda electoral, ya que su voto y liderazgo eran decisivos en varios proyectos de ley.
El senador, conocido por su postura firme en seguridad y su apoyo a la agenda de Trump, dejó un legado de legislación enfocada en la defensa y la lucha contra el narcotráfico. Su muerte, anunciada por fuentes como La Jornada, El Mostrador y CNN en Español, ha generado una cobertura amplia tanto en medios de habla hispana como en la prensa anglosajona. Y plantea preguntas sobre el futuro de la política republicana en el Senado de Estados Unidos.




