Juan Manuel Moreno ha anunciado la creación de dos nuevas vicepresidencias en la Junta de Andalucía, una jugada que busca contrarrestar la presencia de Vox en el ejecutivo regional, según informó El País. La medida deja intacto el llamado “núcleo duro” del gobierno, el conjunto de cargos que el presidente controla directamente, y pretende ofrecer contrapesos internos sin alterar la coalición actual.

Desde que el Partido Popular selló el acuerdo que incorporó a Vox al gobierno autonómico, Moreno ha intentado equilibrar la influencia de la ultraderecha con sus propias prioridades. Aunque Vox ocupa pocos ministerios, su peso ha obligado a reforzar la estructura interna para que la agenda de la coalición no quede condicionada por la posición del partido. La creación de estas vicepresidencias se interpreta como una respuesta institucional destinada a preservar la estabilidad del mandato de Moreno. Simple y directo.

Vox, por su parte, ha emitido un comunicado en el que afirma que el pacto con el PP persigue un gobierno que defienda el sentido común y mejore la vida de los andaluces. La declaración, difundida por VOX España, destaca la colaboración entre ambas formaciones como garantía de políticas que respondan a las demandas ciudadanas, sin entrar en detalles sobre la distribución de competencias ni el contenido programático acordado.

En paralelo, el presidente andaluz baraja la incorporación de Antonio Repullo al Ejecutivo, informa ABC. Repullo, con experiencia en la administración pública, podría ocupar una de las nuevas vicepresidencias o asumir una cartera ministerial, aunque la fuente no precisó el puesto concreto. Esta posible designación encaja en la estrategia de Moreno de reforzar su equipo con perfiles alineados a su visión de gobierno.

Mientras se reconfigura el gabinete, la patronal intensifica la presión para que el Ejecutivo adopte medidas contra el aumento de bajas laborales, señala la sección de Economía de El País. Las negociaciones entre empresarios y sindicatos avanzan con lentitud, y la única gran política acordada hasta ahora —un marco que, según la fuente, no se está desarrollando en la mayoría de comunidades gobernadas por el PP— sigue sin concretarse. La falta de avances genera tensiones en el entorno productivo y plantea un reto adicional para Moreno, que debe conciliar su agenda política con las exigencias del sector empresarial.