El seguro de coche es el único gasto obligatorio además del propio vehículo. En España, circular sin seguro se sanciona con multas de hasta 3.000 euros y la retirada del vehículo. Pero más allá del mínimo legal, saber qué tipo de seguro contratar puede ahorrarte mucho dinero o mucho disgusto.
Los tres tipos principales
Seguro a terceros básico: Es el mínimo legal. Cubre los daños que tú causas a otros (personas y vehículos). No cubre los daños en tu propio vehículo. El más barato, indicado para coches viejos con poco valor.
Seguro a terceros ampliado: Añade cobertura de robo, incendio, cristales y, habitualmente, asistencia en carretera. Un punto medio razonable para coches de entre 5 y 10 años.
Todo riesgo: Cubre también los daños en tu propio vehículo, independientemente de quién tenga la culpa. Puede incluir o no franquicia (una cantidad que pagas tú en cada siniestro). Recomendable para coches nuevos o de alto valor.
Factores que influyen en el precio
El precio del seguro depende de: tu edad y historial de siniestros, el tipo de vehículo, la potencia, el municipio donde se matricula, los kilómetros anuales previstos y la cobertura elegida. Los conductores noveles y los vehículos deportivos pagan significativamente más.
Cómo conseguir el mejor precio
Usa comparadores como Rastreator, Acierto o Mutua Madrileña para obtener varios presupuestos simultáneamente. No te quedes siempre con tu compañía actual: los descuentos de fidelidad raramente compensan la diferencia con ofertas de nuevas compañías. Revisa tu seguro cada año en la renovación.