Las vacaciones de verano significan kilómetros extra, calor y mayor exigencia para el vehículo. Una revisión preventiva antes de julio puede evitar una avería en la autopista con 40 grados y evitar el coste de una grúa, alquiler de sustitución y reparación urgente. Estos son los puntos críticos a revisar.
Los neumáticos son la primera prioridad: verifica el dibujo (mínimo legal 1,6mm, recomendable 3mm para verano), la presión (aumenta con el calor, revisar en frío con 2 grados más en verano), y que no haya grietas ni bultos en los flancos. Un neumático desinflado con calor extremo en autopista es un riesgo real de accidente.
El sistema de refrigeración es el segundo punto crítico: nivel de líquido refrigerante, estado de las mangueras y termostato. El aire acondicionado debe cargarse si enfría poco (la carga de gas R-134a cuesta unos 80-120 euros en taller oficial). Revisa también el aceite de motor (el calor acelera la degradación), frenos, luces y batería. Una revisión completa de pre-verano en un taller cuesta entre 60 y 150 euros y puede ahorrarte mucho más.