El precio de la vivienda en España registró un incremento medio del 8% en 2025, el mayor desde el boom inmobiliario previo a 2008. Madrid y Barcelona lideran con aumentos del 12% y 10% respectivamente, pero el fenómeno se extiende a ciudades como Valencia, Málaga, Alicante y Palma. El alquiler ha subido un 14% de media nacional.
La economía española ha demostrado una resiliencia notable en los últimos años. Tras la pandemia, el rebote del PIB fue más fuerte de lo esperado, impulsado por el turismo, la exportación agroalimentaria y la atracción de inversión extranjera. España es hoy el segundo destino turístico del mundo, el primer productor de aceite de oliva y uno de los mayores exportadores de vehículos y maquinaria de la UE.
Para los ciudadanos, la economía no son los grandes números del PIB sino los precios del supermercado, el coste del alquiler y el salario de fin de mes. La inflación de los últimos años ha erosionado el poder adquisitivo de muchas familias, especialmente las de ingresos medios y bajos. Las políticas de vivienda asequible, el incremento del SMI y las ayudas a la energía son las medidas que más directamente impactan en el día a día de las personas.