El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha publicado que la inflación en España bajó al 1,8% en marzo de 2026, el dato más bajo desde principios de 2023. La caída se explica principalmente por el descenso de los precios de la energía (-4,2%) y el menor crecimiento de los alimentos. El euríbor también continúa su senda bajista.
La economía española ha demostrado una resiliencia notable en los últimos años. Tras la pandemia, el rebote del PIB fue más fuerte de lo esperado, impulsado por el turismo, la exportación agroalimentaria y la atracción de inversión extranjera. España es hoy el segundo destino turístico del mundo, el primer productor de aceite de oliva y uno de los mayores exportadores de vehículos y maquinaria de la UE.
Para los ciudadanos, la economía no son los grandes números del PIB sino los precios del supermercado, el coste del alquiler y el salario de fin de mes. La inflación de los últimos años ha erosionado el poder adquisitivo de muchas familias, especialmente las de ingresos medios y bajos. Las políticas de vivienda asequible, el incremento del SMI y las ayudas a la energía son las medidas que más directamente impactan en el día a día de las personas.