El mercado de divisas es el más grande y líquido del mundo, con un volumen diario de transacciones que supera los 7,5 billones de dólares. El par EUR/USD es el más negociado del planeta, y su evolución afecta directamente a millones de ciudadanos españoles y latinoamericanos: desde el precio de los productos importados hasta el coste de los viajes internacionales.
En 2026, el euro se mueve en un rango de 1,05 a 1,15 dólares, influido por la política monetaria del BCE (Banco Central Europeo) y la Reserva Federal estadounidense. Cuando el BCE sube tipos, el euro tiende a apreciarse; cuando la economía americana va mejor que la europea, el dólar se fortalece. Para el hispanohablante de a pie, esto se traduce en que un viaje a EEUU puede costar entre un 10 y un 15% más según el momento del año.
Para el comercio entre España y Latinoamérica, la volatilidad del dólar es especialmente relevante: muchas transacciones regionales se facturan en dólares aunque ninguna de las partes sea estadounidense. Las empresas exportadoras usan coberturas de divisas (futuros, opciones) para protegerse de estas fluctuaciones. El ciudadano particular puede hacer lo mismo de forma sencilla cambiando divisas cuando el tipo es favorable para sus viajes o transferencias al extranjero.