Bitcoin ha experimentado ciclos de alza y caída que han marcado la historia financiera reciente. Tras el mínimo de 2022, el mercado cripto ha protagonizado una recuperación significativa impulsada por varios factores estructurales.
El cuarto halving de Bitcoin, ocurrido en mayo de 2024, redujo la recompensa por bloque minado a 3,125 BTC. Históricamente, los halvings han precedido periodos de apreciación sostenida, aunque el pasado no garantiza resultados futuros.
La aprobación en EEUU de los primeros ETF de Bitcoin al contado, en enero de 2024, abrió la puerta a la inversión institucional a gran escala. Gestoras como BlackRock lanzaron sus propios productos, canalizando capital de fondos tradicionales hacia el activo digital.
El Bitcoin como reserva de valor
Algunos estados y fondos soberanos han comenzado a explorar Bitcoin como parte de sus reservas, siguiendo el argumento del "oro digital": oferta limitada a 21 millones de unidades, descentralización y resistencia a la censura. Este debate sigue abierto en los círculos financieros.
Qué considerar antes de invertir
La alta volatilidad del activo lo hace inadecuado como posición mayoritaria en una cartera conservadora. Los expertos recomiendan no superar el 5-10% de exposición para perfiles moderados. Solo operar en exchanges regulados y guardar activos en wallets propios reduce los riesgos de custodia.