El 1,19 hijos por mujer no suena como un número, sino como un eco lejano de la España de los años 70. En 2025, el INE contabilizó 348.000 nacimientos, menos de la mitad de los 1975, cuando el país celebraba su mayor baby boom.

Las causas estructurales

Los estudios convergen en tres pilares que sostienen esta caída: la inestabilidad laboral que golpea con mayor fuerza a los jóvenes de menos de 35 años, el precio de la vivienda que impide que la generación X y Y se independice, y un cambio cultural que favorece la carrera y las experiencias sobre la familia.

El impacto demográfico

Con la tasa actual, la población española empezará a declinar de forma natural a partir de 2030, y la inmigración será el único factor que mantenga el equilibrio. La pirámide poblacional se invierte: hay más de 65 años que menores de 15.

Las políticas de natalidad

El gobierno ha elevado las prestaciones por maternidad y paternidad y prometió un cheque bebé de 3.000 € por nacimiento. Los demógrafos señalan que, aunque bienintencionadas, estas medidas tienen un efecto marginal. El verdadero freno sigue siendo el coste de criar un hijo en las ciudades.