La saturación de los servicios de acogida en Ceuta ha obligado a adoptar medidas de emergencia ante el colapso de las dependencias policiales y de asistencia. Según informaron Telecinco y EL PAÍS, el Gobierno ha habilitado un colegio en la ciudad autónoma para. Que duerman 100 niñas, en un contexto donde más de 5.000 menores permanecen a la espera de un techo en el barrio del Príncipe. Las fuentes presenciales y los testimonios de los propios afectados, recogidos por Telecinco, reflejan la gravedad de la situación con declaraciones de los menores que aseguran no tener casa ni familia en el territorio.
Ante esta coyuntura, el Gobierno central se prepara para acometer el reparto de los menores migrantes no acompañados por las distintas autonomías. Esta medida cuenta con la anuencia del Partido Popular, según informó EL PAÍS. Sin embargo, la gestión política de la crisis ha generado debate, con posturas contrapuestas reflejadas en medios de comunicación y organizaciones civiles, que oscilan entre quienes exigen a las comunidades autónomas. Que rechacen la distribución de los menores y quienes demandan que no se utilicen a estos jóvenes como elementos de confrontación política.
Tiene su lógica.
La ciudad autónoma de Ceuta ha manifestado de forma expresa que no renunciará al reparto de los menores no acompañados que se encuentran bajo su tutela temporal. Según declaraciones difundidas por Europa Press, la administración ceutí apela de manera directa a la solidaridad del resto de las comunidades autónomas españolas. Para aliviar la presión asistencial que sufre el municipio. No obstante, las autoridades ceutíes precisaron que no se les ocurriría pedir este esfuerzo a las Islas Baleares, debido a que este archipiélago ya cuenta con sus propios centros de acogida saturados.
Desde Ceuta se defiende la necesidad estricta de articular un plan conjunto y coordinado entre todas las administraciones del Estado para dar una respuesta ordenada a la situación. La presión sobre las infraestructuras locales es máxima, dado que la cifra de menores migrantes no acompañados. Que aguardan una solución habitacional o de traslado supera los 5.000, tal como señalaron Telecinco y EL PAÍS. La búsqueda de una salida viable se mantiene en el centro de la agenda de las autoridades competentes. Tiene su lógica.
La viabilidad de las medidas de apoyo directo se enfrenta a dificultades de calendario administrativo. Según informó el diario ABC, la ayuda que ha prometido el Gobierno central. Para abordar la emergencia humanitaria en la ciudad autónoma tendrá que esperar a que los ministros regresen de su periodo vacacional. Esta situación temporal prolonga el estado de saturación en los puntos de recepción y en las comisarías ceutíes, donde se concentra el primer flujo de llegada de los jóvenes.
Tiene su lógica.
La necesidad de dar cumplimiento a las obligaciones legales y de protección con los niños migrantes ha sido señalada. Por medios como La Voz de Galicia y EL PAÍS, que apelan a la urgencia de activar los mecanismos de solidaridad territorial. Mientras se concreta el retorno de la actividad gubernamental ordinaria para formalizar las partidas de ayuda y los traslados, el colegio habilitado en Ceuta funciona como una solución provisional ante el volumen de menores que continúan sin un alojamiento estable en el barrio del Príncipe.




