Claves
- Cepeda y De la Espriella cerraron con mítines masivos en Barranquilla y Medellín, usando drones y fuegos artificiales
- Encuestas del CNC y medios muestran un empate técnico entre ambos, con ventaja mínima para Cepeda
- De la Espriella enfrenta acusaciones por supuestos nexos con Alex Saab, investigado por la DEA
La recta final: un balotaje al límite
Barranquilla amaneció con el olor a pólvora de los drones que sobrevolaron el cierre de campaña de Abelardo de la Espriella. A pocos kilómetros, en el mismo escenario, Iván Cepeda ajustaba el micrófono para su último discurso. Las encuestas no mienten: esto se decide por menos de dos puntos. El CNC, citado por La Silla Vacía y EL PAÍS, coloca a Cepeda con una ventaja que cabe en el margen de error. Paloma Valencia, la tercera en discordia, ya es historia.
Lo que comenzó como una carrera con favorito claro se convirtió en un pulso entre dos Colombias. Cepeda, heredero político de Petro, mantiene el primer lugar en la mayoría de sondeos, pero De la Espriella le pisa los talones. Su ascenso en plataformas como Polymarket —según Revista Semana— no es casualidad: la derecha más dura ha encontrado en él a su candidato. Y el país, dividido, parece dispuesto a elegir entre dos extremos.
El día que la campaña se vistió de espectáculo
Medellín y Barranquilla fueron testigos de los últimos actos antes del silencio electoral. De la Espriella apostó por el show: drones formando banderas, fuegos artificiales y un mensaje contundente. "La era de Petro y su Paz Total llegó a su fin", lanzó ante miles de seguidores, según El Colombiano y EL PAÍS. No faltó el detalle simbólico: un donante vinculado a Donald Trump compartió escenario con él, como reportó el mismo EL PAÍS.
Cepeda, en cambio, optó por el tono épico. En Barranquilla, ante una multitud que coreaba consignas contra la corrupción, soltó su frase más dura: "Caiga quien caiga, no habrá intocables". Y fue más allá: tachó a su rival de "opción fascista" y prometió no caer en el autoritarismo. "No apelaremos al autoritarismo", repitió, según recogieron Caracol y La Silla Vacía. Dos estilos, dos discursos, un mismo objetivo: convencer a los indecisos.
El fantasma de Alex Saab que persigue a De la Espriella
El nombre de Alex Saab —el empresario colombiano sancionado por EE.UU. Por lavado de dinero— apareció en el peor momento para De la Espriella. Entre 2014 y 2015, el candidato recibió pagos vinculados a Saab, según investigaciones de EL PAÍS y La Silla Vacía. No es un detalle menor: la DEA lo tiene en la mira desde hace años.
Paloma Valencia no dejó pasar la oportunidad. "Ojalá Álex Saab no contrate un candidato como abogado", soltó en una entrevista con El Colombiano, sin nombrarlo directamente. Petro, por su parte, salió al paso: Saab, dijo, trabajó con la derecha uribista, no con su gobierno. "Eso fue antes de 2018", recordó en declaraciones a Infobae. El escándalo, sin embargo, ya está en la mesa.
El debate que puede definir la elección
Quedan días para el balotaje y los equipos técnicos de ambos candidatos afinan estrategias. Fuerza Popular, la coalición de De la Espriella, ya confirmó su delegación para el debate estelar, según Infobae. Economía y seguridad serán los ejes, pero todos saben que el verdadero duelo será por la imagen: quién convence más, quién parece más presidencial.
Mientras tanto, Petro sigue en redes, moviendo fichas a favor de Cepeda. Sus mensajes han encendido a la oposición, que exige garantías electorales. "Esto no es neutralidad, es campaña encubierta", denunció un vocero de De la Espriella en ELTIEMPO.COM. La tensión, lejos de bajar, sube. Y Colombia, una vez más, espera.




