Chat Camas
Chat de Camas, Sevilla
Entra al Camas
Sin registro, sin descarga. Elige tu nick y empieza a chatear.
Sobre Camas
Al caer el sol sobre el Alcázar, Lucía, con su móvil en mano, se conecta a la sala. Es la primera vez que prueba ChatZona, y ya le llama la atención el ping que anuncia la llegada de otro usuario: “¡Camas, Sevilla!” No necesita más, la curiosidad la empuja a pulsar. Entre el aroma de la paella del barrio y el murmullo del río Guadalquivir, decide quedarse. El primer mensaje llega en cuestión de segundos, y ella, sin pensarlo, escribe: “¿Algún sabio que me aconseje el mejor lugar para ver el atardecer en la ciudad?” La respuesta llega casi al instante, con una foto y un chiste de la famosa “silla de la torre”. Esa rapidez la hace volver cada noche.
La sala vibra con temas de la vida cotidiana. Un chico pregunta por la ruta del transporte público que evita la zona de la Aljarafe, otro debate si el nuevo parque de la Almuñécar es realmente un “parque urbano” o solo un “parque de los vecinos”. Se comparten memes sobre la famosa “casa de los 3 balcones” y se reír de los vecinos que se llaman “La Tía de los 8 perros”. A la hora de la tarde, un grupo de ex alumnos de la Universidad de Sevilla discute el último partido de la liga, con comentarios que van de la “pinta del Barça” a la “pinta del Madrid”. También hay un espacio de ayuda donde un joven, sin poder pagar la multa del coche, recibe consejos de quien ha pasado por la misma situación. El humor es ácido, pero la empatía no falta.
Lo que diferencia a esta sala es el “acento de la calle”, un tono que solo entiende quien ha caminado por la Avenida de la Constitución. Los usuarios comparten el viejo “juego del 7” en el que, antes de entrar, se cuenta la cantidad de palabras que lleva el nombre del usuario. Si son siete, la gente empieza con “¡Camas, Sevilla!” y se lanza un chiste sobre el “7 de la noche”. La tradición de mandar un “pintxo” virtual en la hora del café también es inquebrantable. Cada vez que suena la campana de la Iglesia de San Jorge, la sala se llena de mensajes en clave, y la palabra “Santiago” se convierte en código para la fiesta del 14 de octubre. Los debates pueden volverse calientes cuando se menciona la “conversación de la calle San Sebastián”, pero siempre terminan con un “¡Y ahora, a la música, gente!”
Para entrar basta con abrir el cliente IRC y escribir “/join #CamasSevilla”. No hay registro, solo un apodo que puedes cambiar a voluntad. Puedes conectarte desde tu móvil o PC, siempre que tengas acceso a internet. La sala está disponible las 24 horas, pero la gente llega a plena hora del almuerzo y de la noche. Lo raro sería que nadie te respondiera en los primeros dos minutos, porque aquí la gente está acostumbrada a dar la bienvenida a los recién llegados.