Chat Albal
Chat de Albal, provincia de provincia de Valencia
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Sobre Albal
Son las 18:00 de un sábado y Carlos, con el móvil bajo el brazo, se sienta frente a la pantalla de su portátil en el pequeño cuarto del apartamento de su abuela. La luz de la ventana muestra el paisaje del barrio de Albal, y el ping de la puerta de la sala lo despierta. “¡Hola a todos! Soy Carlos de Albal, y hoy me toca el tema del mercado local”, escribe sin pensarlo, mientras el café humeante le da el impulso necesario para seguir con la conversación. Tras ese primer mensaje, la sala responde con curiosidad y, poco a poco, él vuelve cada tarde a participar, pues la gente comparte anécdotas que él no encontraba en los periódicos.
En la sala se discuten los cambios de la zona: el nuevo centro comercial, las rutas de bicicletas que atraviesan la zona y los precios de los productos de la granja local. Un mensaje de “Ana” pregunta si alguien ha visto al coche de la abuela de la esquina, y el chat se llena de fotos que aparecen en un par de segundos. Luego, un debate sobre el festival de la merengada llega con humor ácido: “¿Quién se atreve a probar el nuevo sabor de choco con canela?”, y el tono se vuelve jocoso y nostálgico, recordando las tardes de verano de la infancia. Cuando llega el tema de la carretera, la gente ofrece mapas y rutas alternativas, con la ayuda de un “profesor” de geografía que nunca deja de responder.
Lo que diferencia a Albal de cualquier otra sala es el acento de la abuela de Carlos, que a veces interrumpe con “¡¿Y qué pasa, tío?!” y todos responden con la frase “¡Tío, que está todo bien!”. Cada miércoles por la noche, los regulares comparten fotos de la “tarta de queso de la abuela” y se ríen de la leyenda del “cóndor del río” que, según dicen, solo aparece cuando hay tormenta. Los usuarios tienen la tradición de enviar un “pinguino” (emoji de pingüino) al inicio de sus mensajes para indicar que es un chiste. Esta costumbre ha existido desde 2007, cuando el primer bot de la sala todavía mostraba el “ping” como un pingüino.
Para entrar solo tienes que abrir tu cliente IRC, conectarte a chatzona.com y escribir el nombre de la sala “Albal”. No necesitas registrarte, puedes usar cualquier apodo. El servidor es estable y la sala está activa desde las 10 de la mañana hasta las 2 de la madrugada, con la mayor actividad por las 20:00. Lo raro sería que nadie te respondía en los primeros dos minutos; en Albal siempre hay alguien para compartir una historia, un dato o una carcajada.