
🎮 Sobre el juego
Super Smash Bros. Ultimate: el ring donde todos los héroes de Nintendo se miden al límite
El mando vibra en la mano cuando Mario salta sobre la cabeza de Link y, con un golpe seco, lo lanza fuera del escenario. No es un sueño: es el instante en el que *Super Smash Bros. Ultimate* cumple su promesa. Aquí no hay exclusiones. Desde el primer *Smash* de 1999 hasta el último DLC, cada personaje que ha dejado huella en Nintendo —y algunos invitados de otras compañías— tiene su hueco en este juego. Y no es una colección de cameos: es un torneo donde cada luchador pelea con las mismas reglas, pero con su estilo único.
La fórmula no solo es la más ambiciosa de la historia, sino también la más equilibrada. Nintendo no se limitó a sumar personajes: reescribió el combate desde cero. Los movimientos de cada luchador están más pulidos que nunca, los escenarios interactúan con la pelea de formas que antes parecían imposibles, y hasta el último detalle —desde la música hasta los efectos de sonido— está pensado para que cada partida se sienta épica. Si has jugado antes a *Smash*, todo te resultará familiar… pero mejor.
Un roster que rompe récords (y expectativas)
Ochenta y nueve personajes jugables. No es un número cualquiera: es el resultado de más de dos décadas de historia de Nintendo, más algunos invitados sorpresa. Desde los pesos pesados como Donkey Kong o Bowser hasta los más ligeros como Kirby o Jigglypuff, pasando por rarezas como el *Duck Hunt Duo* o los *Ice Climbers* —que volvieron después de años de ausencia—, el juego no deja a nadie fuera. Y si eso no fuera suficiente, el DLC añadió a algunos de los luchadores más demandados por los fans, como Sora de *Kingdom Hearts* o Steve de *Minecraft*, demostrando que Nintendo escucha… aunque a veces tarde.
Pero el verdadero acierto no está en la cantidad, sino en cómo cada personaje mantiene su esencia. Pikachu sigue siendo rápido y letal, Samus conserva su arsenal de misiles y armadura, y personajes como Ridley —que durante años los fans pidieron a gritos— por fin demuestran por qué merecía estar en el juego. No son clones con skins distintas: cada uno tiene movimientos, animaciones y estrategias que los hacen únicos. Incluso los personajes “repetidos” —como los diferentes Inklings o los múltiples Links— tienen variaciones que los diferencian.
El combate: simple en la superficie, profundo en el fondo
A primera vista, *Smash Bros.* parece un juego accesible: dos botones para atacar, uno para saltar y otro para defender. Pero bajo esa aparente simplicidad se esconde un sistema de combate que premia la precisión, el timing y la adaptación. Aquí no hay barras de vida: el objetivo es acumular daño en el rival hasta lanzarlo fuera del escenario. Y eso cambia todo.
Un error común es pensar que el juego se reduce a spamear el mismo ataque una y otra vez. Nada más lejos de la realidad. Cada personaje tiene un repertorio de movimientos que, combinados con los objetos que caen del cielo (desde martillos hasta Poké Balls), obligan a estar siempre alerta. Si juegas con Fox, su *Fire Fox* puede ser devastador… pero si lo usas mal, te dejará vulnerable. Lo mismo pasa con el *Warlock Punch* de Ganondorf o el *Falcon Punch* de Captain Falcon: son movimientos poderosos, pero requieren anticipación.
Y luego está el *edgeguarding*, una de las mecánicas más satisfactorias del juego. Cuando un rival sale volando, no todo el mundo lo atrapa. Solo los que saben usar el espacio, la velocidad y el timing pueden impedir que el oponente recupere el control. Esa tensión, ese juego de miradas y de movimientos, es lo que convierte a cada partida en una batalla de ingenio.
*Super Smash Bros. Ultimate* no es solo la última entrega de una franquicia; es la culminación de años de refinamiento, la celebración de una comunidad que ha crecido junto a ella y el desafío constante de dominar un arte que combina velocidad, estrategia y, sobre todo, diversión sin límites. Si buscas un juego que te haga volver a la consola una y otra vez, este es el lugar donde los héroes de Nintendo se enfrentan al límite y tú también puedes ser parte de la historia.
Todos los luchadores de la historia de Nintendo en un solo juego. El party-fighter más completo y ambicioso jamás hecho.



