Un ordenador que tarda 3 minutos en arrancar o que va a trompicones no está roto: está saturado. Estos pasos lo solucionan sin gastar un euro.

1. Limitar el arranque automático

Pulsa Ctrl+Shift+Esc, ve a la pestaña «Inicio» y deshabilita todo lo que no necesites nada más encender el PC. Esto sube puede reducir el tiempo de arranque a la mitad.

2. Limpieza de disco

Escribe «Liberador de espacio en disco» en el buscador de Windows. Analiza y elimina archivos temporales, miniaturas y archivos del sistema antiguos. Fácil conseguir 5-10GB libres.

3. Desfragmentar (solo HDD, no SSD)

Si tu ordenador tiene disco duro tradicional (HDD), la desfragmentación regular mejora la velocidad. Si tiene SSD, no desfragmentes: lo dañaría.

4. Verificar malware

Un virus puede consumir el 100% de la CPU sin que lo sepas. Ejecuta un análisis completo con Windows Defender o Malwarebytes (gratuito). Muchos ordenadores «lentos» tienen malware.

5. Ampliar memoria RAM

Si al abrir el Administrador de Tareas ves que la RAM está al 90%+, necesitas más. 16GB es el mínimo recomendable para Windows 11 en 2026. Ampliar la RAM es la mejora de hardware más barata y efectiva.