El programa Artemis de la NASA es el proyecto más ambicioso de exploración espacial tripulada desde el Apollo. Su objetivo es llevar de nuevo a astronautas a la superficie lunar —incluyendo a la primera mujer y la primera persona de color— y establecer una presencia humana sostenida en la Luna como paso previo a la eventual exploración de Marte.
Por qué volver a la Luna ahora
La Luna interesa al siglo XXI por razones diferentes a las de los años 60. Entonces era una carrera geopolítica entre EE.UU. y la URSS. Ahora el objetivo es científico (entender mejor la historia del Sistema Solar, explorar el polo sur lunar donde hay agua en forma de hielo), económico (recursos minerales, potencial de helio-3 para fusión nuclear) y estratégico (establecer infraestructura para llegar a Marte).
El Gateway lunar
Uno de los elementos centrales del programa Artemis es la estación espacial Gateway, que orbitará la Luna y servirá como base de operaciones para las misiones de superficie. La ESA, la Agencia Espacial Japonesa (JAXA) y Canadá participan en el proyecto, convirtiéndolo en el mayor esfuerzo de cooperación espacial internacional desde la Estación Espacial Internacional.
El sistema de lanzamiento SLS y la cápsula Orion
El cohete Space Launch System (SLS) y la cápsula Orion son los vehículos principales del programa. Tras las misiones no tripuladas de prueba, el programa avanza hacia misiones que llevarán tripulación a órbita lunar y, en fases posteriores, a la superficie. Los cronogramas exactos dependen de los presupuestos aprobados por el Congreso estadounidense y de los resultados de las misiones de prueba.
El papel de la empresa privada
SpaceX, con su cohete Starship, ha sido contratada por NASA para desarrollar el módulo de alunizaje que llevará a los astronautas desde la órbita lunar a la superficie. Blue Origin también trabaja en un módulo alternativo. La colaboración entre la agencia gubernamental y las empresas privadas es una de las características definitorias del programa Artemis.