España ha cruzado el umbral de los 10 millones de líneas de fibra óptica activas, consolidándose como uno de los países europeos con mayor penetración de esta tecnología, solo por detrás de Suecia y Portugal.
Un despliegue récord
El despliegue masivo de fibra se inició en 2010 y ha acelerado exponencialmente en la última década. Operadores como Movistar, Orange, Vodafone y MásMóvil han invertido más de 15.000 millones de euros en infraestructura de red.
El impacto en la economía
El acceso a internet de alta velocidad ha permitido el auge del teletrabajo, especialmente visible desde la pandemia de 2020. Hoy, el 25% de los trabajadores españoles realizan su actividad total o parcialmente en remoto.
Zonas rurales pendientes
A pesar del avance, el 18% de los municipios rurales aún no tienen acceso a fibra óptica. El gobierno ha destinado 4.000 millones del Plan de Recuperación para completar la cobertura antes de 2028.