El 5G es la quinta generación de redes móviles y supone un salto cualitativo respecto al 4G en tres dimensiones: velocidad de transmisión de datos, latencia (tiempo de respuesta) y capacidad para conectar simultáneamente muchos más dispositivos por kilómetro cuadrado. En España, las tres principales operadoras (Movistar, Vodafone y Orange) han desplegado infraestructuras 5G en las principales ciudades.
La diferencia entre 5G y 5G+
No todos los 5G son iguales. El 5G de banda media (sub-6 GHz) ofrece un buen equilibrio entre cobertura y velocidad, con descargas típicas de 200-500 Mbps. El 5G mmWave (ondas milimétricas), también llamado 5G+ o 5G Ultra, alcanza velocidades de más de 1 Gbps pero con un alcance mucho más corto: funciona bien en estadios, aeropuertos y estaciones, pero no puede atravesar paredes con facilidad. El despliegue mmWave en España es aún muy limitado y se concentra en entornos urbanos densos.
Cobertura real en España
Según los informes de la CNMC y las propias operadoras, el 5G de banda media cubre ya la mayoría de los municipios españoles con más de 50.000 habitantes y está en expansión progresiva hacia núcleos menores. Sin embargo, la cobertura rural sigue siendo el principal reto pendiente de las redes móviles en España.
Qué cambia para el usuario final
Para el usuario particular, el 5G supone principalmente mayor velocidad en zonas congestionadas (eventos, transporte público en hora punta) y la habilitación de nuevos servicios como los juegos en la nube sin latencia perceptible. Para las empresas, la baja latencia abre posibilidades en automatización industrial, cirugía remota y vehículos conectados.