Hubo un tiempo en que hablar de series españolas era sinónimo de telenovela de tarde o comedia costumbrista de horario de sobremesa. Ese tiempo pasó hace mucho. En la última década, la televisión española ha vivido una revolución silenciosa que de repente se hizo muy ruidosa cuando el mundo entero empezó a ponerse auriculares para escuchar español y entender por qué todo el mundo hablaba de un grupo de ladrones con monos rojos.
La pregunta ya no es si la ficción española merece la pena. La pregunta es por dónde empezar. Hay tanto, y de tan buena calidad, que el problema no es encontrar algo bueno sino elegir entre demasiadas opciones buenas. Esta guía existe exactamente para eso: para que no te pierdas lo que realmente vale la pena y no pierdas tiempo con lo que no.
Las series que cambiaron las reglas del juego
La Casa de Papel no fue solo un fenómeno televisivo: fue el momento en que el mundo entendió que España podía contar historias que competían de tú a tú con cualquier producción anglosajona. La serie de Álex Pina comenzó en Antena 3 con audiencias discretas, y fue Netflix quien la descubrió para el mundo. El resultado fue un fenómeno global que convirtió la canción Bella Ciao en himno generacional y los monos rojos en disfraz de Halloween de referencia en decenas de países. Si no la has visto, empieza por la primera temporada. Si ya la viste, sabes exactamente de qué hablamos.
Élite llegó después y demostró que no fue casualidad. Una serie de instituto con estética de thriller de lujo, protagonistas jóvenes y una forma de hablar de desigualdad social, sexualidad y poder que conectó con audiencias de todo el mundo. Las primeras tres temporadas son imprescindibles. A partir de ahí, cada espectador tiene su opinión, pero los primeros capítulos son televisión de altísima calidad.
Vis a Vis, conocida fuera de España como Locked Up, es posiblemente la serie más infravalorada de la televisión española. Cuatro temporadas en una prisión femenina que funciona como metáfora de todo: la corrupción, la lealtad, la supervivencia y la capacidad humana de reinventarse. Macarena Ferreiro y Najwa Nimri ofrecen dos de las mejores actuaciones de la televisión española de la última década.
Más allá del thriller: comedias y dramas que merecen tu tiempo
Merli es una de esas series que se convierte en favorita para siempre. Un profesor de filosofía en un instituto de Barcelona que usa a Aristóteles, Nietzsche y Simone de Beauvoir para hablar de la vida real de sus alumnos. Está en catalán con subtítulos en castellano disponibles, y merece la pena cada minuto. Hay una segunda serie, Merli: Sapere Aude, que sigue a uno de sus alumnos a la universidad.
Arde Madrid es una de las propuestas más originales de la televisión española: una comedia en blanco y negro ambientada en el Madrid de los años 60, con Ava Gardner viviendo en el Castellana Hilton y una pareja de criados que sirve de hilo conductor. Solo tiene dos temporadas y cada episodio dura apenas veinte minutos, pero la densidad narrativa y el humor inteligente la hacen una de las joyas menos conocidas del catálogo.
Si te interesan los thrillers políticos, Patria (basada en la novela de Fernando Aramburu) es una serie que aborda el terrorismo de ETA desde los ojos de dos familias vascas. Es dura, honesta y extraordinariamente bien actuada. No es entretenimiento ligero, pero es televisión que te hace pensar y sentir en igual medida.
Para quienes prefieren la comedia contemporánea, Valeria ofrece cuatro amigas en Madrid navegando la treintena, las relaciones y las crisis de identidad con un humor cálido y personajes bien escritos. Y si buscas algo diferente, 30 Monedas de Álex de la Iglesia es horror atmosférico de primera calidad, la prueba de que España también sabe hacer género fantástico con presupuesto y ambición.
Por dónde empezar si nunca has visto series españolas
La respuesta depende de qué te guste. Si prefieres el thriller de acción y tensión, empieza por La Casa de Papel. Si te gustan los dramas juveniles con trasfondo social, ve a Élite. Si quieres algo con más sustancia emocional y actuaciones potentes, Vis a Vis es tu serie. Si buscas comedia inteligente con personajes memorables, Merli no te va a decepcionar.
Lo que todas estas series tienen en común es que no subestiman a su público. Plantean preguntas complicadas, presentan personajes moralmente ambiguos y no tienen miedo de terminar episodios sin resolver la tensión. Eso es, en el fondo, lo que hace que quieras seguir viendo. Y lo que ha convertido a la ficción española en una de las más interesantes del mundo en este momento.