El Festival de la Canción de Eurovisión es el certamen musical televisado más antiguo del mundo, celebrado ininterrumpidamente desde 1956 bajo el paraguas de la Unión Europea de Radiodifusión (UER). España es uno de los países fundadores del concurso y uno de los cinco que contribuyen financieramente al festival de forma especial (junto a Alemania, Francia, Italia y Reino Unido), lo que garantiza su clasificación directa para la gran final cada año.

Las victorias españolas

España ha ganado Eurovisión en dos ocasiones: en 1968 con Massiel y "La la la" (en una victoria que desplazó a Joan Manuel Serrat, que había sido elegido inicialmente pero se negó a cantar en español) y en 1969 con Salomé y "Vivo cantando", en una edición con cuatro ganadores empatados.

El largo período sin victorias

Desde 1969, España no ha vuelto a ganar Eurovisión. La mala racha del festival español ha sido objeto de análisis, debate y cierto humor melancólico durante décadas. Los factores apuntados incluyen la selección interna de canciones sin proceso de candidaturas abiertas, la falta de conexión con las tendencias musicales europeas y la gestión del festival por parte de RTVE.

El cambio de modelo

En los últimos años, RTVE ha introducido el proceso abierto de selección mediante Benidorm Fest, que permite a cualquier artista español presentar candidaturas y al público participar en la elección. El cambio de modelo ha generado mayor interés y visibilidad, con artistas como Chanel y Blanca Paloma consiguiendo resultados competitivos en el festival europeo.

El impacto cultural del festival

Más allá de los resultados, Eurovisión es un fenómeno cultural de primer orden en España. Las retransmisiones acumulan audiencias millonarias y el festival ha servido históricamente como plataforma de visibilidad para artistas y productores musicales españoles en el mercado europeo.