El Gobierno español aprobó este martes un decreto que obliga a los ayuntamientos a multar a los coches contaminantes dentro de las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE). La normativa se aplica a partir de la fecha de publicación en el Boletín Oficial del Estado.

Las ZBE son áreas urbanas donde se restringe el acceso a vehículos con altas emisiones. Su objetivo es reducir la contaminación del aire y el ruido. Sin embargo, la normativa reciente señala que algunas ZBE se han convertido en "fake", es decir, no logran disminuir el tráfico ni la polución. Poco más que añadir.

No es casualidad.

El Ministerio de Transición Ecológica explicó que la falta de eficacia de ciertas ZBE obliga a reforzar la gestión local. "Es necesario que los ayuntamientos actúen con mayor rigor", afirmó el secretario de Estado de Transición Ecológica.

Los ayuntamientos deberán establecer sistemas de control y sanción. Se prevé que la multa mínima sea de 200 euros, aunque puede variar según la gravedad de la infracción. Los ingresos generados servirán para financiar proyectos de movilidad sostenible.

Organizaciones ambientales han aplaudido la medida. "Una herramienta esencial para mejorar la calidad del aire", dijo la portavoz de una ONG de protección ambiental. Por otro lado, algunos conductores consideran que la sanción es demasiado severa.

El Gobierno planea revisar la eficacia de las ZBE cada dos años. La normativa también contempla la posibilidad de ampliar la cobertura de las zonas verdes y de incentivar el uso de vehículos eléctricos mediante incentivos fiscales.