España se ha convertido en uno de los mercados de eSports más activos de Europa hispanohablante. Equipos como G2 Esports, con sede en Madrid, compiten en las principales ligas mundiales de títulos como League of Legends, Valorant y CS2, y han logrado victorias significativas en torneos de primer nivel internacional.
La base de aficionados españoles a los eSports es una de las más grandes de Europa. El consumo de contenido en streaming de competición de videojuegos ha crecido de forma sostenida, con plataformas como Twitch y YouTube Gaming concentrando millones de espectadores hispanohablantes.
Infraestructura y eventos presenciales
España ha acogido varios eventos de eSports de gran formato en los últimos años. Madrid y Barcelona han sido sede de finales europeas y mundiales de distintos títulos. Los pabellones y recintos deportivos que históricamente acogían conciertos o deportes convencionales empiezan a abrir sus puertas a los grandes torneos de videojuegos.
El ecosistema profesional
Más allá de los equipos top, existe un ecosistema de ligas nacionales, academias de formación, equipos universitarios y gestores de talento que trabajan para identificar y desarrollar a los próximos profesionales. La Liga de Videojuegos Profesional (LVP) es la principal organizadora de competiciones nacionales.
Retos para el sector
La sostenibilidad económica de los equipos, la corta vida útil de los jugadores de alto nivel, la dependencia de los publishers de videojuegos para el formato de las competiciones y la falta de reconocimiento oficial como deporte son los principales desafíos del sector en España y Europa.