El Orgullo LGTBI de Madrid arrancó a las 10 a.m. Con una lluvia de banderas arcoíris que se alzaron sobre la Gran Vía. Decenas de miles de personas, entre marchantes y espectadores, llenaron la calle y sus alrededores, creando un mosaico de colores y voces que clamaban por igualdad.
La marcha, organizada por la Federación LGTBI y la Asociación de la Comunidad, contó con un centenar de bloques de protesta. Cada bloque llevaba pancartas y carteles que, entre mensajes de orgullo y llamamientos a la justicia, mostraban la diversidad de la comunidad y la creatividad de sus manifestantes.
El día transcurrió sin incidentes graves, aunque la presencia de figuras públicas como Irene Montero, la ministra de Igualdad, Dulceida y la drag queen Chanel añadió un toque de notoriedad. Sus intervenciones, aunque breves, reforzaron el mensaje de unidad y resistencia.
Los asistentes expresaron su preocupación por el auge de la extrema derecha en España, una realidad que, según El País Sociedad, se refleja en la necesidad de reivindicar derechos que aún no están garantizados. Aun así, el ambiente se mantuvo celebratorio, con risas, música y discursos que invitaron a la reflexión.
El lema oficial, “Nuestros derechos no se negocian”, resonó en cada esquina. Este eslogan, que encapsula la firmeza de la comunidad, subraya la urgencia de seguir luchando en un país donde la polarización política sigue creciendo.




