La gastronomía española ocupa desde hace años un lugar en la cima de la restauración mundial. Lo que comenzó con Ferran Adrià y elBulli en los 90 y 2000 ha evolucionado en una escena diversa y brillante, con chefs de diferentes generaciones y estilos que compiten en los primeros puestos de los rankings internacionales.
Disfrutar: la herencia de elBulli
Disfrutar, el restaurante barcelonés de Eduard Xatruch, Mateu Casañas y Oriol Castro —tres exdiscípulos de Ferran Adrià— es uno de los restaurantes más reconocidos del mundo. Su propuesta combina la creatividad técnica extrema con el placer genuino: el nombre lo dice todo. En la lista The World's 50 Best Restaurants, Disfrutar ha ocupado las primeras posiciones en los últimos años, siendo una referencia obligada de la vanguardia gastronómica.
DiverXO: la cocina sin fronteras de Dabiz Muñoz
En Madrid, DiverXO de Dabiz Muñoz representa otra forma de entender la alta cocina: irreverente, multicultural, sin reglas. Es el único restaurante de Madrid con tres estrellas Michelin. Muñoz mezcla técnicas de la cocina española, japonesa, china y latinoamericana en un estilo completamente personal que ha convertido DiverXO en uno de los restaurantes más difíciles del mundo para conseguir reserva.
Mugaritz: la cocina conceptual del País Vasco
Mugaritz, de Andoni Luis Aduriz en Rentería (Gipuzkoa), es quizá el restaurante español más radical en su propuesta conceptual. Sus menús son experiencias que desafían la noción misma de qué es una comida, con platos que cuestionan la textura, el sabor y la presentación. Ha ocupado repetidamente los primeros puestos del 50 Best.
El efecto elBulli
El legado de Ferran Adrià es inmenso. Muchos de los mejores chefs españoles del mundo pasaron por elBulli, y lo que aprendieron allí —la cultura de la investigación, la ausencia de miedo a lo nuevo— se ha multiplicado en decenas de restaurantes que hoy sitúan a España en lo más alto de la restauración mundial.