El presidente de Ucrania, Volodímir Zelensky, declaró que Kyiv incrementará los ataques contra refinerías rusas como represalia a la “nueva doctrina” anunciada por Vladimir Putin. «Atacaremos las refinerías rusas si Moscú sigue bombardeando objetivos civiles», advirtió Zelensky en una rueda de prensa celebrada el martes.
Según informes de The Guardian y Reuters, la nueva doctrina rusa contempla el uso sistemático de ataques aéreos contra infraestructuras civiles ucranianas, incluidos hospitales, escuelas y redes de energía. Zelensky señaló que Putin ha ordenado “abandonar las reglas de la guerra” y focalizarse en objetivos que presionen a la población civil.
Infobae informó que drones ucranianos alcanzaron un gran depósito de combustible en la región de Samara, a más de 1.000 kilómetros de la frontera. Al Jazeera confirmó que fuerzas ucranianas ya han golpeado varios objetivos dentro de Rusia, entre ellos instalaciones energéticas y logísticas.
El Guardian explicó que Moscú prepara una estrategia de invierno que depende de mantener operativas sus refinerías para abastecer al ejército y a la población. Al intensificar los ataques, Kyiv busca reducir la capacidad de producción de combustible ruso y complicar los planes de Putin para el próximo periodo frío.
Financial Times indicó que la presión sobre la infraestructura energética rusa podría generar escasez de combustible en regiones del sur de Rusia y afectar la capacidad de reabastecimiento de la fuerza armada. Por su parte, fuentes del Departamento de Defensa ucraniano confirmaron que se están preparando misiones con drones de mayor alcance para atacar instalaciones en los Urales y el Cáucaso.
La diferencia está ahí.
Hasta el momento, no se ha reportado una respuesta militar directa de Moscú a la amenaza anunciada. Sin embargo, analistas de energía advierten que cualquier interrupción significativa en la producción de crudo y gasolina rusa tendría repercusiones en los mercados internacionales.
Estados Unidos y la Unión Europea han llamado a la moderación, pero no han descartado la posibilidad de suministrar a Kiev más sistemas de defensa aérea para proteger sus drones de largo alcance. La comunidad internacional observa con atención cómo la escalada de ataques a infraestructura energética podría influir en las negociaciones de paz en curso.




