La Unión Europea lleva años trabajando en la digitalización de los documentos de identidad de sus ciudadanos. El objetivo final es permitir a los 450 millones de europeos acreditar su identidad y viajar dentro del espacio Schengen mediante el teléfono móvil, sin necesidad de portar un documento físico.
La eIDAS 2 y la identidad digital europea
El marco legal que sustenta esta transformación es el Reglamento eIDAS 2, aprobado por el Parlamento Europeo en 2024. Esta normativa obliga a todos los estados miembros a ofrecer una Cartera de Identidad Digital Europea (European Digital Identity Wallet) a sus ciudadanos. La cartera almacenará de forma segura el DNI, el pasaporte, el permiso de conducir y otros documentos oficiales.
Cómo funciona la tecnología
El sistema utiliza tecnología NFC (comunicación de campo cercano), la misma que permite los pagos sin contacto con el móvil, combinada con biometría. El ciudadano deberá verificar su identidad en persona una primera vez, tras lo cual el documento digital queda vinculado de forma criptográfica al dispositivo.
La privacidad, el gran debate
Los defensores de la privacidad han señalado que una cartera de identidad digital centralizada crea un perfil de movimientos y actividades del ciudadano sin precedentes. El Parlamento Europeo introdujo salvaguardas importantes: el ciudadano controla qué datos comparte en cada transacción y el sistema no puede usarse para vigilancia masiva.
El calendario realista
La implantación masiva de la identidad digital europea es un proceso gradual que depende de que cada estado miembro adapte su infraestructura tecnológica y legislación nacional. Los plazos reales varían país a país y los expertos apuntan a que la adopción generalizada se producirá de forma escalonada a lo largo de la segunda mitad de la década.