España se ha consolidado como uno de los tres destinos turísticos más visitados del mundo, junto a Francia y Estados Unidos. El turismo internacional ha experimentado un crecimiento sostenido en los últimos años, con cifras que superan los 85 millones de visitantes anuales y una tendencia al alza que sitúa a España entre los países más dependientes del turismo en términos de PIB.

Las cifras del turismo español

El gasto turístico total representa en torno al 12-14% del PIB español, una de las proporciones más altas de Europa occidental. Los principales mercados emisores son el Reino Unido, Alemania y Francia, aunque el turismo estadounidense y el asiático han crecido de forma notable en los últimos años.

El problema de la saturación

El éxito del modelo turístico tiene una cara menos amable: la saturación en destinos como Barcelona, Málaga, Palma de Mallorca, Sevilla y San Sebastián genera tensiones crecientes entre la industria turística y la población local. El precio de la vivienda, el aumento del coste de vida y la pérdida de servicios de proximidad son las principales quejas de los residentes.

Las respuestas políticas

Varios ayuntamientos han aprobado moratorias de nuevos hoteles, restricciones a los pisos turísticos o tasas específicas para visitantes. Barcelona y Palma han tomado medidas especialmente restrictivas. El debate sobre el modelo turístico —entre quienes defienden su peso económico y quienes señalan sus externalidades negativas— está lejos de cerrarse.

El turismo de mayor valor

La estrategia de Turespaña apunta a atraer turistas de mayor gasto y menos turistas de bajo coste. El turismo de lujo, el turismo cultural y el turismo gastronómico crecen como alternativas al modelo de sol y playa masivo.