El 27 de julio, un sismo de 7,4 de magnitud impactó el departamento de Caldas, según el Servicio Geológico Colombiano. Las autoridades locales confirmaron 250 fallecidos y señalaron que más de 3.000 personas continúan desaparecidas. La ministra de Defensa, Diego Molano, informó en una rueda de prensa que los equipos de rescate siguen trabajando en los escombros de Cali y otras ciudades afectadas.
Entre las víctimas se encuentra una abogada que falleció al proteger con su cuerpo a su perro; el animal sobrevivió y ha sido citado como símbolo de esperanza por los rescatistas. Asimismo, se halló sin vida al padre del periodista José Fernando Patiño, Darío Patiño Rivera. Y a la menor Violeta Guerrero junto a su abuela Amparo Jaramillo, quienes quedaron atrapadas en los restos de una vivienda.
Algo que importa.
El presidente de la República decretó tres días de duelo nacional, instando a la población a respetar la bandera a media asta y a colaborar con las labores de búsqueda. En el marco de la emergencia, el gobierno nombró a David Santiago Tamayo como director en propiedad de la Unidad Nacional. Para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), asegurando la continuidad operativa del organismo ante la ausencia de un titular permanente.
El Ministerio de Defensa, a través de la Dirección de Defensa Civil, reiteró que el bombardeo en la zona de Catatumbo respetó las normas del Derecho Internacional Humanitario. Y no afectó a la población civil, pese a la coincidencia de fechas con el sismo.
Varias ciudades colombianas organizaron eventos benéficos para financiar la atención de los damnificados. En Medellín, más de 25 artistas participaron en un concierto solidario, mientras la Filarmónica de Bogotá programó una actuación similar en la capital. La comunidad de corredores de Medellín anunció una carrera benéfica, y Civitatis lanzó un tour gratuito cuyos ingresos se destinarán a la ayuda humanitaria.
Algo que importa.
La Cruz Roja emitió una alerta solicitando donaciones de sangre tipo O+ y O‑, esenciales para atender a los heridos en los hospitales de la región. En Cundinamarca, se habilitaron puntos de acopio para recibir alimentos, ropa y medicinas.
México envió 854 despensas como primera ayuda material y la gobernadora de la entidad, Claudia Sheinbaum, anunció el envío de más recursos. A pesar de la recepción de ayuda, el gobierno colombiano declaró que no requiere asistencia internacional, según informó la agencia La Jornada.
Otros países y organizaciones se sumaron a la campaña de donaciones, aunque la respuesta oficial se centró en la coordinación de recursos internos. Y la gestión de la UNGRD bajo la nueva dirección de David Tamayo.




