Perú va a segunda vuelta. Antauro Humala, etnocacerista y hermano del expresidente Ollanta Humala, se enfrenta a Roberto Sánchez, que obtuvo el 28% en primera vuelta frente al 22% de Humala.

Las denuncias que marcan el arranque del balotaje

El procurador general presentó denuncia penal contra el expresidente Pedro Castillo por presunto complot para desestabilizar el proceso electoral. La denuncia, que llegó en la primera semana de campaña de balotaje, fue calificada de "ridícula" por el equipo de Sánchez, que acusa al sistema judicial de actuar por encargo político.

Paralelamente, Paloma Valencia —tercera en primera vuelta con 18%— hizo referencia a los vínculos del bufete de De la Espriella con Alex Saab, el empresario venezolano sancionado por EE.UU. que el gobierno de Maduro nombró diplomático para eludir la justicia estadounidense. Según El Comercio Perú y RPP, De la Espriella representó legalmente a empresas vinculadas a Saab entre 2014 y 2016.

El estado de la economía como telón de fondo

El PIB peruano creció un 2,8% en 2025, lejos del 5-6% de la primera mitad de la década pasada. La inversión privada lleva cuatro años cayendo. Los dos candidatos proponen modelos opuestos: Humala defiende mayor rol del Estado en los recursos naturales (gas, minería, agua), mientras Sánchez apuesta por seguridad jurídica para inversión extranjera.

Según el Banco Central de Reserva del Perú, el sector minero —que representa el 11% del PIB— ha reducido su inversión un 15% desde 2022 por la inestabilidad política.

Qué pasa si gana cada uno

Una victoria de Humala supondría la primera presidencia de un candidato etnocacerista, un movimiento que combina indigenismo con militarismo y que tiene posiciones contrarias a los tratados de libre comercio. Si gana Sánchez, Perú tendría su cuarto presidente en cinco años con un Congreso fragmentado que dificultará cualquier reforma mayor.