El Museo del Prado es uno de los museos más importantes del mundo y, sin duda, el gran repositorio del arte español. Fundado en 1819 bajo el reinado de Fernando VII, alberga una colección de más de 20.000 obras —aunque solo una parte está expuesta permanentemente— que incluye lo mejor de Velázquez, Goya, El Greco, Tiziano, Rubens y Bosch.

La colección permanente

La fortaleza del Prado es incomparable en determinados artistas. Nadie en el mundo tiene tantos Velázquez como el Prado: Las Meninas, La rendición de Breda o las pinturas ecuestres de la familia real. Lo mismo ocurre con Goya: los cartones para tapices, los retratos de la familia real, las Pinturas Negras y los fusilamientos del 3 de mayo forman un corpus único que solo puede verse en Madrid.

Las joyas menos conocidas

Más allá de los grandes nombres, el Prado esconde tesoros menos visitados. La colección de Tiziano, reunida por Carlos V y Felipe II, es la más completa fuera de Italia. Los primitivos flamencos —con El jardín de las delicias de El Bosco como joya central— son de un nivel excepcional. Y el fondo de dibujos y estampas, raramente expuesto, contiene miles de obras de enorme valor histórico y artístico.

El Prado hoy

El museo recibe habitualmente entre tres y cuatro millones de visitantes al año, siendo uno de los más visitados del mundo. Ha ido ampliando sus instalaciones (el edificio Jerónimos, inaugurado en 2007) y renovando su oferta digital para acercar la colección a públicos de todo el mundo. Las exposiciones temporales permiten ver obras de los depósitos que raramente salen a la luz.

Cómo visitar el Prado

La entrada general cuesta 15 euros, aunque los últimos dos horas de apertura son gratuitas para todos. Los menores de 18 años acceden gratis siempre. La Pasión Prado (tarjeta de abono anual) permite visitas ilimitadas y acceso a exposiciones temporales.