La expresidenta de Chile, Michelle Bachelet, retiró su candidatura a la Secretaría General de las Naciones Unidas (ONU). La decisión de la exmandataria se hizo pública después de quedar lejos en los resultados de las últimas votaciones del proceso de selección.

«No me arrepiento de haber emprendido este gran desafío», afirmó Bachelet tras confirmar su salida de la contienda. Por el máximo cargo del organismo internacional, según declaraciones difundidas por diversos medios de comunicación.

La postulación de la política chilena perdió fuerza tras los últimos escrutinios internos. Las fuentes diplomáticas confirmaron que la exmandataria quedó sin opciones matemáticas viables al quedar rezagada en los apoyos necesarios dentro de las votaciones de la organización.

La salida de Bachelet del proceso reconfigura el escenario de la sucesión en el organismo. El retiro de la exmandataria chilena también abre interrogantes sobre el posicionamiento de otros candidatos de la región, como el diplomático argentino Rafael Grossi, cuyo panorama dentro de la contienda electoral interna de las Naciones Unidas sigue bajo análisis.

Tras el anuncio del retiro de la candidatura, el Gobierno de México emitió un pronunciamiento oficial de respaldo a la figura de la expresidenta de Chile. La administración mexicana defendió la trayectoria de la política y destacó sus aptitudes para el liderazgo global.

La Cancillería mexicana resaltó las «credenciales incuestionables» de Bachelet para encabezar la organización multilateral, a pesar de la interrupción de su postulación. El Ejecutivo mexicano reiteró que la experiencia previa de la exmandataria, quien ya ejerció cargos de alta dirección dentro de la estructura de la ONU, la validaba como una opción idónea para el puesto.