México ha vivido un proceso de despenalización del aborto que ha avanzado de forma gradual durante las últimas décadas. El camino ha sido largo: desde la Ciudad de México como primera entidad en despenalizarlo hasta la histórica sentencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) que transformó el marco jurídico nacional.
El hito de la Ciudad de México (2007)
En 2007, la Asamblea Legislativa del Distrito Federal aprobó la despenalización del aborto hasta las 12 semanas de gestación. Fue la primera entidad mexicana en hacerlo y marcó el inicio de un proceso que se fue extendiendo progresivamente a otros estados durante la década siguiente.
La sentencia histórica de la SCJN (2023)
En septiembre de 2023, la Suprema Corte de Justicia de la Nación de México emitió una sentencia histórica: declaró inconstitucional la penalización del aborto en el Código Penal Federal. Esta resolución no obligó de forma directa a los estados a cambiar sus leyes, pero eliminó la posibilidad de que el gobierno federal persiguiera penalmente el aborto y sentó un precedente jurídico fundamental para el resto del país.
La situación por estados
Tras la sentencia de la SCJN, varios estados han ido modificando sus marcos legales. Sin embargo, la situación sigue siendo heterogénea: en algunos estados del centro y sur del país, el aborto sigue siendo delito salvo en causales específicas, aunque la persecución penal se ha vuelto más complicada tras el fallo de la Corte. La batalla por la armonización legislativa entre estados sigue abierta.
El debate social y político
La despenalización del aborto en México ha sido el resultado de décadas de movilización feminista, litigios estratégicos ante los tribunales y cambios generacionales en la opinión pública. Los grupos conservadores y la Iglesia Católica han mantenido su oposición, recurriendo judicialmente y promoviendo iniciativas en los estados donde conservan mayor influencia política. El debate sigue vivo en la arena legislativa y social de muchas entidades del país.