La ONU ha alertado de que la sequía ha crecido un 30% desde el año 2000, según informa La Voz de Galicia. Esto se debe a los cambios climáticos y a la degradación del suelo, lo que ha llevado a una disminución en la disponibilidad de agua en muchas regiones del mundo.

La secretaria de la CNULD, Yasmine Fouad, ha señalado que la conservación del suelo es fundamental para prevenir la sequía. Y ha propuesto 140 millones en financiación climática para la resiliencia a la sequía en países vulnerables, según moncloa.com.

La sequía no solo afecta a la disponibilidad de agua, sino que también tiene un impacto en la biodiversidad y en la economía de las regiones afectadas. En China, por ejemplo, las inundaciones han causado la reubicación de decenas de miles de personas, según Reuters.

Por otro lado, la investigación científica ha demostrado que el viaje galáctico del sol y sus supererupciones han influido en el clima de la Tierra, según Phys.org. Esto ha llevado a los científicos a estudiar la historia del clima de nuestro planeta para entender mejor los cambios actuales.