Claves
- El juez Calama da luz verde a la UDEF para rastrear cuentas de Zapatero y su círculo
- El análisis incluirá movimientos bancarios de sus hijas y su secretaria
- La medida se enmarca en el caso Plus Ultra, con años de investigación a cuestas
- Bancos deberán entregar información detallada sobre fondos y transacciones
El juez abre la puerta a revisar el dinero de Zapatero
Carlos Calama, juez de la Audiencia Nacional, ha firmado la orden que faltaba. A partir de ahora, la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) tendrá acceso a las cuentas bancarias de José Luis Rodríguez Zapatero, sus hijas Alba y Laura, y su secretaria, Gertrudis Alcázar. No es un simple trámite: es el paso que podría desentrañar si hubo movimientos sospechosos en el entorno del expresidente.
La decisión llega en un momento clave del caso Plus Ultra, una causa que se arrastra desde hace años y que ha salpicado a empresarios, políticos y ahora, con más fuerza, a la órbita de Zapatero. Lo que buscan los investigadores no son solo números en una pantalla, sino patrones: transferencias que no cuadren, ingresos sin justificación o conexiones con empresas bajo sospecha.
Quiénes están en el punto de mira
El auto judicial no deja lugar a dudas. Las cuentas bajo escrutinio pertenecen a cuatro personas: el propio Zapatero, sus dos hijas y su secretaria, todos ellos ya imputados en la causa. Pero el cerco va más allá de lo personal. La UDEF también revisará cuentas vinculadas a empresas que, según la investigación, podrían haber servido de pantalla para operaciones poco claras.
Gertrudis Alcázar, la secretaria, no es un nombre cualquiera en este caso. Su papel como mano derecha de Zapatero durante años la sitúa en el centro de la diana. Si hubo irregularidades, es probable que pasaran por sus manos. O por las de sus hijas, Alba y Laura, cuyas cuentas también entrarán en el microscopio.
Lo que viene ahora: bancos bajo presión
El juez no se ha limitado a autorizar la investigación. Ha ido un paso más allá: ha ordenado a las entidades bancarias que entreguen toda la información sobre las cuentas señaladas. No habrá excusas. Los bancos tendrán que facilitar movimientos, saldos y cualquier documento que la UDEF solicite.
Para los investigadores, este es el momento de la verdad. Hasta ahora, el caso Plus Ultra avanzaba a trompicones, con pruebas dispersas y testimonios que no terminaban de encajar. Pero con acceso directo a las cuentas, la UDEF podrá trazar un mapa real de los flujos de dinero. Si hay algo que ocultar, este es el momento en que saldrá a la luz.
Un golpe de efecto en la investigación
La autorización de Calama no es una decisión menor. Refuerza la idea de que el caso Plus Ultra sigue vivo y que las autoridades no piensan dejar cabos sueltos. Para los implicados, es una mala noticia: significa que la investigación entra en una fase más agresiva, donde cada euro gastado o ingresado será analizado con lupa.
Lo que está en juego no es solo el dinero, sino la credibilidad de un sistema que lleva años intentando demostrar que nadie está por encima de la ley. Si la UDEF encuentra irregularidades, el caso dará un vuelco. Si no, quedará la duda: ¿fue un esfuerzo inútil o hubo algo que se escapó entre los números?
De momento, Zapatero y su entorno guardan silencio. Pero el reloj ya corre en su contra.




