El Festival Internacional de Cine de San Sebastián, conocido también como Zinemaldia, es uno de los festivales de clase A más veteranos del mundo. Fundado en 1953 en la capital guipuzcoana, ha cumplido más de siete décadas siendo el principal escenario europeo de proyección para el cine en español y latinoamericano.

Historia de un festival con identidad propia

A diferencia de Cannes o Berlín, San Sebastián se ha especializado en ser puente entre el cine europeo y el latinoamericano. Su Premio Donostia, entregado a trayectorias cinematográficas, ha distinguido a figuras como Meryl Streep, Robert De Niro, Judi Dench y Viggo Mortensen. El festival es también donde han debutado internacionalmente muchos de los grandes directores españoles de las últimas décadas.

El compromiso con el cine latinoamericano

San Sebastián es el festival europeo con mayor presencia de cine iberoamericano. La sección Horizontes Latinos lleva años descubriendo cineastas de Argentina, Colombia, México, Chile y Brasil antes de que lleguen a los grandes mercados internacionales.

El Kursaal, epicentro del festival

El palacio de congresos diseñado por Rafael Moneo, con su fachada de vidrio translúcido frente a la bahía de La Concha, es el escenario central del festival. Las colas para los pases de las noches estrella, la alfombra dorada y las ruedas de prensa con directores y actores de todo el mundo convierten a San Sebastián en la capital mundial del cine durante diez días al año.

Por qué importa para el cine español

Para los cineastas españoles, San Sebastián es el festival de referencia: más accesible que Cannes, más centrado en el cine europeo e iberoamericano que Berlín y Venecia, y con un público vasco que llena las salas por genuino amor al cine. El festival ha acompañado la historia del cine español desde la Transición hasta hoy.