Según EL PAÍS, la encuesta más reciente sitúa a Lula da Silva con el 45 % de la intención de voto, frente a Flávio Bolsonaro con el 42 %.
De acuerdo con Clarin.com, los últimos sondeos reducen la diferencia entre ambos candidatos a "pocos puntos".
Ambas fuentes coinciden en que la ventaja de Lula es estrecha y que la contienda se mantiene muy reñida.
EL PAÍS describió la elección como "muy polarizada".
France 24 también calificó la disputa presidencial como "polarizada", subrayando la profunda división social que atraviesa el país.
Los analistas de ambas agencias advierten que la polarización podría influir en la dinámica del voto de último minuto.
EL PAÍS informó que Lula y Bolsonaro protagonizaron "baños de masas" en la víspera del voto, con concentraciones de seguidores en distintas ciudades.
France 24 mostró imágenes del cierre de campaña, donde ambos candidatos realizaron mítines masivos que atrajeron a decenas de miles de personas.
Clarin.com destacó que la diferencia mínima en los sondeos ha impulsado una serie de actos públicos de gran escala, con la intención de movilizar a los votantes indecisos.
Las tres fuentes coinciden en que la primera vuelta se presenta como un duelo directo entre Lula da Silva y Flávio Bolsonaro, sin indicios claros de un segundo turno.
EL PAÍS señaló que, de mantenerse la tendencia actual, el resultado de la votación tendrá repercusiones en la política exterior de Brasil, particularmente en su relación con EE. UU. Y otros socios internacionales.
France 24 añadió que la estrechez de los márgenes eleva la incertidumbre sobre la posible consolidación de alianzas parlamentarias post-electorales.




