Un metaanálisis publicado en el Journal of the American Heart Association ha analizado los resultados de 50 estudios científicos sobre la dieta mediterránea y confirma con la mayor base de evidencia disponible su efecto protector sobre el corazón.
Los datos
Con más de dos millones de participantes en los estudios analizados, el metaanálisis concluye que seguir una dieta mediterránea reduce en un 30% el riesgo de infarto de miocardio, en un 26% el de accidente cerebrovascular y en un 18% la mortalidad cardiovascular general.
El papel del aceite de oliva virgen extra
Entre los componentes de la dieta mediterránea, el aceite de oliva virgen extra es el que más se relaciona con la protección cardiovascular. Los polifenoles del aceite tienen un efecto antiinflamatorio directo sobre las arterias.
Qué incluye la dieta mediterránea
Frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, frutos secos, pescado dos o tres veces por semana, aceite de oliva como grasa principal y consumo moderado de vino tinto. Carnes rojas y ultraprocesados de forma esporádica.